01 abril 2026

Las croquetas del marido de Julia


Era una mujer increíble; siempre nos traía croquetas a las clases de gimnasia. Caseras, doradas, aún tibias dentro de la fiambrera. Decía que eran las croquetas de su marido y nosotras asentíamos, agradecidas, con la boca llena. Nadie rechaza unas croquetas después de hacer ejercicio.