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31 enero 2018

Solo si es contigo - 18. ¿Por qué eres tú Romeo?

Este capítulo pertenece a la novela corta "Solo si es contigo", es un bonita de historia de amor surgida entre bambalinas. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



En instante de desconcierto absoluto, nos interrumpe la nodriza y nos separa. En ese momento y por separado, Julieta y Romeo descubren que son los hijos únicos de las dos familias enfrentadas Capuletos y Montescos.

La fiesta acaba y todos se van a casa pero Romeo necesita volver a ver a Julieta y salta la tapia, para volver a verla, necesita estar seguro de que lo que pasó no fue solo un sueño de una noche desenfrenada. Julieta se asoma al balcón de su habitación buscando algo de soledad para aclarar su mente.
—... Pero, ¡silencio! ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el oriente, y Julieta el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura! ¡No la sirvas, que es envidiosa!... —susurra Romeo
—¡Ay de mí! —grita en susurros Julieta desde el balcón.
—Habla... ¡Oh! ¡Habla otra vez, ángel resplandeciente...! ...
—¡Oh Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? Niega a tu padre y rehusa tu nombre; o si no quieres, júrame tan sólo que me amas, y dejaré yo de ser una Capuleto.
—¿Seguiré oyéndola, o le habló ahora?

Romeo comienza a trepar por la enredadera, que en nuestro caso era una escalera forrada de hojas verdes compradas de una tienda de todo a euro.
—¡Sólo tu nombre es mi enemigo! ¡Porque tu eres tú mismo, seas o no Montesco! ¿Qué es Montesco? No es ni mano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre... ¡Romeo, rechaza tu nombre, y, a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti, tómame toda entera!
—Té cojo tu palabra —Romeo salió de su escondite —Llámame sólo "amor mío" ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!

Julieta quedaba sorprendida y sonrojada por las palabras que Romeo había de escuchar de su boca.
—Señora, juro por esa luna bendita, que corona de plata las copas de estos árboles frutales... —añadía Julieta
—¡Oh! No jures por la luna, por la inconstante luna, que cada mes cambia al girar en su órbita, no sea que tu amor resulte tan variable.
—¿Por qué juraré, entonces?
—¡No jures en modo alguno o, si quieres, jura por tu preciosa persona, que es el dios de mi idolatría, y te creeré!
—Si el profundo amor de mi pecho... —Julieta frena el ímpetu de Romeo.
—Bien, no jures; aunque eres mi alegría no me alegra este pacto de esta noche; es demasiado brusco,... ¡Cariño, buenas noches!...
—¡Oh! ¿Quieres dejarme así, tan poco satisfecho?
—¿Qué satisfacción quieres esta noche? —Julieta recordó de golpe la fama de galán que precedía a Romeo.
—El cambio con el mío de tu fiel juramento de amor.
—Te lo entregué antes de tú pedírmelo... —respondió Julieta emocionada al comprobar que le había juzgado mal.
—¡Tres palabras, querido Romeo, y ya buenas noches! Si tus pensamientos amorosos son honestos y tu fin el matrimonio, comunícamelo mañana por conducto de una persona que yo procuraré enviarte, señalándome dónde y a qué hora quieres que se verifique la ceremonia, y pondré mi suerte a tus pies y te seguiré por el mundo como a mi dueño y señor.

Una voz se oyó a lo lejos era la nodriza que buscaba a Julieta
—¡Julieta!
—Voy enseguida... Pero, si son perversas tus intenciones, te suplico...
—¡Julieta! – grita la nodriza
—Al momento voy... —grito Julieta mirando hacia el interior. —Te suplico cesen tus galanteos y me dejes con mi pena —añadió entre susurros.
—¡Mil veces buenas noches! —susurró Romeo
—¡Malditas mil veces, por faltar tu luz!...


CONTINUARA...

27 enero 2018

Friends for ever.

Desde que mi recuerdo es vida
tú has estado a mi lado
desde que te conozco
tú has sido mi ángel custodio.

Cuando yo más sola estaba
tú estuviste a mi lado
cuando yo más triste estaba
tú me ofreciste tu alegría.

Ahora que tú me necesitas
yo pido a Dios estar a tu altura
ahora y en este momento
yo seré tu ángel de la guarda.

Cuando los momentos vividos
sean momentos por vivir
compartiremos algo más que momentos
compartiremos alma, vida e ilusión.

26 enero 2018

Destinados a encontrarse - 17. El padre de Carlisle (POV: Jasper)

Este capítulo pertenece a la novela corta "Destinados a encontrarse", que es un fanfic de Crepúsculo, aunque no es necesario haberlo leído para entender la historia. En el se encuentra la historia de Alice y Jasper. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



A la mañana siguiente de nuestra llegada, Carlisle se ofreció a enseñarnos la casa, mientras Esme y Rosalie preparaban lo que sería nuestra habitación. Edward y Emmett fueron a buscar algunos muebles a la ciudad.

Iniciamos nuestra visita por las escaleras que conducían al piso superior donde estaban las habitaciones y allí había un enorme hueco en la pared, estaba relleno únicamente la primera fila. No tenían ni idea de lo que eran, Carlisle nos explicó que eran birretes del instituto. Nos comentó que si decidíamos quedarnos en septiembre tendríamos que empezar el instituto, junto al resto de sus hijos. Llevaba doscientos años vagando de un lado para otro y estaba convencido de que mis estudios anteriores no tendrían nada que ver con lo que se estudiaba ahora. En la planta de arriba había cinco habitaciones. Una para Carlisle y Esme, la que estaba justo su lado la ocupaban Rosalie y Emmett y en el otro lado estaba la de Edward y la que sería la nuestra. Al fondo del pasillo había otra habitación en la que había un enorme piano en el centro y a un lado un sofá con forma de u, con una pequeña mesa de centro.

Allí nos sentamos a charlar un rato. Nada más sentarme me fijé en el cuadro que tenían sobre el sofá. El del centro parecía Carlisle, estaba rodeado de personas con apariencia muy culta, parecían europeos. La cara de Alice cambio al verlos y su estado de ánimo también.

—¿Esos son los Vulturis?

¡¡No!! No puede ser uno de ellos. ¡Alice donde nos has metido!

—Si, viví durante una época con ellos, antes de mudarme al nuevo mundo.
—¿Eres inglés, no? —volvió a preguntar Alice.
—Nací en Londres hace más de cuatrocientos años. Mi padre era pastor anglicano y fui su hijo único. Mi madre murió en el parto. Mi padre era un fanático, se unió a los protestantes cuando éstos subieron al poder y encabezó la persecución desatada contra los católico. Pero no sólo contra ellos también contra los brujos, licántropos y vampiros. Quemaron a muchos inocentes, por supuesto, ya que las criaturas a las que perseguían no eran tan fáciles de atrapar.
—¿Cómo acabaste siendo uno de ellos? —la curiosidad de Alice rozaba la indiscreción en cada frase.
—Mi padre me puso enfrente de una de las brigadas. Al principio fui una decepción para él, no me precipitaba en lanzar acusaciones ni veía demonios donde no los había, pero era tenaz y mucho llegaron a decir de mí que era más inteligente que mi padre. De hecho, localicé un aquelarre de auténticos vampiros que vivían ocultos en las cloacas de la ciudad y solo salían a cazar durante las noches. Fue la única vez que mi padre se emocionó conmigo y se sintió orgulloso. Era una época en la que los monstruos no eran meros mitos y leyendas. Pero lo estropee todo. Reuní a un grupo de personas con antorchas y horcas. Esperamos a que salieran a la calle. Al final, apareció uno. Debía de ser muy viejo y estar debilitado por el hambre. Le oí como alertaba a los demás en latín cuando detecto el efluvio del gentío. Yo tenía 23 años y era muy rápido, lo perseguimos por media ciudad, pero la criatura pudo haberme dejado atrás con facilidad, pero se dio la vuelta y nos atacó. Primero se abalanzó sobre mi, pero le hice frente. El vampiro mató a dos hombres y se escabulló llevándose a un tercero, yo quedé herido, sangrando en medio de la calle. Sabía que mi padre mataría a cualquiera que resultara infectado por un vampiro aunque fuera yo. Mi instinto por salvar la vida me llevó a arrastrarme hasta un callejón mientras la turba de gente perseguía al monstruo. Permanecí oculto en un sótano durante tres días me había enterrado entre patatas podridas. No sé cómo logré mantenerme en silencio y pasar desapercibido. Cuando supe que me había convertido pensé que todo había acabado. Me revelé contra mi condición, e intenté destruirme. Pero eso no iba a ser un logro fácil de conseguir. Me arrojé desde grandes alturas e intenté ahogarme en el océano pero nada dio resultado. Ahora era un ser inmortal y acabar con mi vida era una tarea imposible. Aunque fui capaz de resistirme al deseo de alimentarme incluso siendo un neófito. Cuando mi debilidad me hizo vulnerable me alejé cuánto puede de la población humana. Durante meses vagabundeaba de noche por lugares solitarios maldiciéndome. Hasta que una noche, una manada de ciervos se cruzó junto a mi escondite. La sed me controló y les ataque. Recuperé fuerzas y comprendí que había una alternativa a ser el vil monstruo que temía ser. ¿Acaso no había comido venado en mi vida anterior? Podía vivir sin ser un demonio y decidí aprovechar mejor mi tiempo. Siempre había sido inteligente y ávido de aprender. Ahora tenía un tiempo ilimitado por delante. Estudiaba de noche y trazaba planes durante el día. Me marché a Francia a nado y continúe por Europa y sus universidades. Estudie música, ciencias, medicina y encontré mi vocación y mi penitencia, sería salvar vidas. Necesité dos siglos de esfuerzos para perfeccionar mi auto control. Pero lo conseguí, Jasper. Y sé que también tú lo conseguirás —Estaba conociendo a un Carlisle sabio que inspiraba confianza y al cuál quería seguir durante toda mi existencia.
—Gracias Carlisle, deseo ser lo suficientemente fuerte para no decepcionar la confianza que has depositado en mí.
—Se que lo harás. Veo la bondad en tus ojos —me sentí abrumado. Necesitaba que la conversación dejara de girar entorno a mí.
—¿Fue en esa etapa cuando conoció a los Vulturis? —le pregunté.
—Estaba estudiando en Italia cuando los conocí. Ellos eran mucho más cultos y civilizados que el resto de los vampiros que había conocido, en las alcantarillas londinenses. Fueron una fuente de inspiración para mí. Llegué a considerarlos dioses, durante algunas décadas. Admiraba profundamente su amabilidad y su refinamiento, pero persistieron en su intento de curarme de aquella aversión a la sangre humana. Ellos intentaron persuadirme y yo a ellos, en vano. Llegados a ese punto, decidí probar suerte en el Nuevo Mundo. Soñaba con hallar a otros como yo. Pues estaba solo. Transcurrió mucho tiempo antes de que encontrara a nadie, pero podía relacionarme entre los confiados humanos como si fuera uno de ellos porque los monstruos se habían convertido en tema de los cuentos de hadas. Comencé a practicar la medicina. Pero rechazaba el compañerismo no podía arriesgarme a un exceso de confianza.

La voz de Edward nos interrumpió la conversación. Pedía a Carlisle que bajara inmediatamente al piso de abajo.


CONTINUARA...

24 enero 2018

Solo si es contigo - 17. Besáis según ritual

Este capítulo pertenece a la novela corta "Solo si es contigo", es un bonita de historia de amor surgida entre bambalinas. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Todo comenzó en las calles de Venecia con la pelea entre las familias de los Montescos y los Capuletos. Después aparecía en escena Romeo, desdichado porque Rosalina no quería tener una relación con él, donde aparecen sus amigos para animarle y convencerle para que olvidara de ella y se fuera con ellos de fiesta.

La siguiente escena transcurría en la casa de los Capuletos donde se había organizado una fiesta de máscaras. Y es donde la pareja se encuentra por primera vez y se conocen. Cuando te tocaba salir, vi de refilón que todos los que no estaban en la escena se había aproximado al escenario para verla. Supongo que sería porque era la primera y la única vez que la verían entera o quizá porque habíamos generado demasiado morbillo. Estaban todos pendientes y callados. Bueno la escena transcurría así. Romeo se siente absorto con la belleza de Julieta, sin saber ni siquiera su nombre. Espera impaciente a que acabe el baile con París, un joven de buena familia pretendiente de Julieta. Aunque ella no pone mucho interés en el baile, sino que se siente intrigada con el joven misterioso que se deja ver entre la gente mirándola descortésmente.

Romeo atravesó el gentío hasta llegar a Julieta y tomó mi mano.
—Si con mi indigna mano, profano este santo relicario, he aquí la gentil expiación: mis labios, como dos ruborosos peregrinos, están pronto a suavizar con un tierno beso tan rudo contacto – dice Romeo.
—Buen peregrino, injusto hasta el exceso sois con vuestra mano, que esto sólo muestra decorosa devoción; pues hasta los santos tienen manos con las que tocan las manos de los peregrinos, y enlazan palma con palma que es el ósculo de los piadosos palmeros.
—¿Y no tienen labios los santos y labios también los piadosos palmeros?
—Sí, peregrino; labios que deben usar en la oración.
—¡Oh! Entonces, santa adorada, deja que hagan los labios lo que las manos hacen...
—Los santos no se mueven, aunque accedan a súplicas.
—Pues no os mováis, mientras recojo el fruto de mis preces.

Este era el momento en el que Nick tenía que lanzarse a besarme y como si hubiera sido un don Juan toda su vida, lo hizo sin titubear. Todo el auditorio estaba en silencio, por lo que casi podía oír latir su corazón. Parecía tranquilo pero yo sabía que no lo estaba como tampoco lo estaba yo.
—¡Así, mediante tus labios, quedan los míos libres de pecado! —acabo Nick su frase. Su voz temblaba ligeramente.
—De este modo paso a mis labios el pecado que los vuestros han contraído.
—¿Pecado de mis labios? ¡Oh culpa deliciosamente reprochada! ¡Devolverme mi pecado!
Con la misma delicadeza de la primera vez, volvió a posar sus labios sobre los míos, pero estaba vez no se contentó con un sutil pico como la primera vez, sino que saboreó la escena unos instantes. Me temblaban las piernas. Por suerte, el papel de Julieta era el de una chica inocente, aparentar nerviosa y enamorada era lo que mejor me salía en esos momentos. Pero cuando se había convertido Nick en un galán engreído.
—Besáis según ritual.

En este momento, pude oír algunas risitas detrás del escenario. No pude evitar reírme de los nervios. Os juro que me temblaban todo.


CONTINUARA...

20 enero 2018

El recuerdo.

Desde el día que nací
y me cogiste en tu brazos
desde ese momento supe
que me querrías toda la vida.

Recuerdo tantos y buenos momentos
que contigo he vivido
que el solo hecho de saber que no estás
mi imaginación me traiciona.

Cada vez que se abre la puerta
te veo detrás de ella
cada vez que entro en tu casa
te veo sentado en tu sillón.
cada vez que cierro los ojos
te veo mirándome sonriendo.

Cuando recuerdo aquel refrán
que dice que: “sólo vemos lo bueno
cuando lo hemos perdido”
eso me pasa a mí contigo.


Cada vez que quería algo
a los cinco minutos me lo traías
cada vez que me sentía mal
eras el primero en saberlo
cada vez que veías algo
que pudiera gustarme
me lo dabas al instante.

Hay tantos y tan buenos recuerdo
que me hacen quererte con más fuerza

19 enero 2018

Destinados a encontrarse - 16. El encuentro con los Cullen (POV: Jasper)

Este capítulo pertenece a la novela corta "Destinados a encontrarse", que es un fanfic de Crepúsculo, aunque no es necesario haberlo leído para entender la historia. En el se encuentra la historia de Alice y Jasper. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Estaba aterrado, nunca antes había tenido contacto con vampiros vegetarianos. Tenía miedo de que no me aceptaran, Alice estaba tan emocionada con la idea que sería una decepción para ella si no lo hicieran. Estoy seguro de que sería mi culpa, en cuanto se enterasen de que llevaba dos siglos alimentándome de sangre humana estaba convencido de que me rechazarían y ella se negaría a dejarme atrás. Alice había visto una de sus visiones que uno de ellos podía leer la mente. Por lo que no podría usar mi poder sin que él no lo supiera. Alice no paraba de hablar y yo a pesar de que la escuchaba, estaba sumido en mis pensamientos.

—Lo vas hacer muy bien, no te preocupes —Estoy convencido de que a veces podía leerme el pensamiento. No podía ser tan intuitiva. Le sonreí para que dejara de preocuparse.

Estábamos acercándonos, nos separaba de su territorio un río con un gran acantilado a cada lado. No nos queda otra que cruzarlo saltando. Así que tomamos impulso y saltamos al otro lado. A los pocos minutos una manada de lobos comenzó a seguirnos. No eran lobos normales, eran mucho más grandes. No había visto nunca esa especie, pero mi instinto me decía que no eran precisamente amistosos. Algo me decía que sabían lo que éramos y estaban allí para darnos caza. Apresuré a Alice teníamos que salir de allí enseguida. Corríamos todo lo que podíamos, pero ellos nos iban acortando la distancia. Insté a Alice a que trepar nuevamente a los árboles, mientras yo peleé contra un par de ellos para darle opción de escapar. Estampé a dos contra un árbol. Pero eran demasiados y no podía deshacerme de todos, así que de un salto subí yo también. Había pasado media hora y ellos seguían allí esperando a que bajáramos. Alice sugirió que siguiéramos avanzando de árbol en árbol y así lo hicimos, hasta que los árboles se acabaron. Nos habíamos quedado sin escapatoria. Pero cuando miré hacia atrás habían dejado de seguirnos, ya no estaban. Los escuchamos a lo lejos pero ya no podía verlos. La casa de los Cullen estaba cerca apenas a un par de kilómetros, decidimos bajar y correr hasta allí.

En pocos segundos llegamos a la puerta y permanecimos allí quietos durante unos minutos. La puerta se abrió de repente y de ella salieron tres hombres. Uno de ellos avanzó unos pasos con respecto al resto. Intenté acercarme a Alice para protegerla pero ella salió corriendo y se abrazó a ese hombre gritando "Carlisle". Era la primera vez en mi vida que tenía miedo. Carlisle se quedó sorprendido, sin saber qué decir. Los otros dos vampiros se acercaron hasta él por si tenían que protegerle. Me mantuve a cierta distancia para que no vieran en mi una provocación.

—Llevo mucho tiempo deseando unirme a vosotros —No podía creer lo que estaba haciendo. El chico rubio tomó la palabra.
—Carlisle, ella es psíquica, puede ver el futuro —les contó. —Se llama Alice.
—En realidad no puedo ver el futuro sólo veo atisbos de posibilidades. Si cambias de opinión mi visión cambia. Hola Edward encantada de conocerte al fin. ¿Qué tal se vive en Alaska?
—Alaska es uno de mis lugares favoritos —le respondió encantado.
—¿Alice que te trae por aquí? —le preguntó Carlisle.
—He venido a conocer a mi nueva familia Estaba a punto de entrar en shock.
—¿Supongo que sabes, nuestro estilo de vida?
—Si, nosotros también somos vegetarianos. —Creo que si lo soy.

Edward me miró, supongo que él es que puede leerme la mente.
—Él es Jasper. Lo he convencido para que se una nosotros.

Me acerqué hasta ellos para saludarles. Carlisle fue el primero que se acercó para saludarme, seguido de Edward y del otro chico que aún no sabía su nombre.

—¿Cuánto tiempo llevas sin beber sangre humana? —me preguntó Carlisle.
—Dos meses, señor.
—Debe resultarte difícil todavía.
—La verdad es que un poco, señor.
—¿Estuviste en el ejército? —tenía que relajarme.
—Si, en la caballería de Texas.
—Lo convirtieron hace dos siglos, pero está haciendo un esfuerzo increíble —soltó Alice para ayudarme.
—No lo dudo. Bueno, pasar, sigamos dentro.

Su casa era asombrosa. Nunca antes había estado en una casa como esa. Cuando era humano vivía en una casa humilde. Al entrar vimos un salón enorme con una chimenea, sofás y una gran mesa en el centro rodeada de sillas.

Allí había una mujer que se nos acercó al vernos llegar, parece amable y encantada de que estuviéramos allí.

—¡Esme! ¡Qué ganas tenía de conocerte! Me encantan tus jerséis.
—¿Mis jerséis?—Al parecer a Esme le había dado por tejer en esa época.
—Mama, Alice puede ver el futuro y al parecer lleva tiempo observándonos.
—Me alegro de que te gusten —dijo alabada.
La otra chica más joven permanencia apoyada en el sofá.
—Tu debes de ser Rosalie. Me encanta tu ropa, deberíamos ir de compras juntas, tengo un par de ideas que te quedarán genial.

Nos sentamos en el sofá y estuvimos charlando durante horas. No sabía que Alice me admirara tanto pero se pasó un buen rato alabando mis virtudes. Realmente exageraba, yo no era tan perfecto. Tenía un pasado del cual no me sentía orgullos, y rodeado de ellos, aún menos, la mayoría no había probado la sangre humana y solo Edward había tenido una época complicada. Según nos contó solo atacó a violadores y asesinos. Contaba con la ayuda de Alice para integrarme en la familia, aunque no me resultaría fácil. Los Cullen no pusieron ningún impedimento a que nos quedáramos y nos uniéramos a ellos.



CONTINUARA...

17 enero 2018

Solo si es contigo - 16. Entre bastidores

Este capítulo pertenece a la novela corta "Solo si es contigo", es un bonita de historia de amor surgida entre bambalinas. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



La obra estaba prevista para las siete de la tarde, pero los actores teníamos que estar a eso de las seis para empezar a vestirnos a maquillarnos y todo eso. Ángel se paseaba por entre nosotros para asegurarse de que todo estaba bien. Vi que se acercó a hablar con César y estuvo durante un buen rato, de vez en cuando César y él nos buscaban con la mirada a Nick y a mí. Decidí acercarme a ver que hablaban y Nick pareció leer el pensamiento, porque él se acercó también.
—Chicos, no se os ocurrirá sabotear la actuación. Vuestro compañeros han trabajado mucho y no sería justo —no soltó nada más llegar.
—No te preocupes, ya le dije una vez que cuando llegará el momento estaríamos preparados —le contesté. César me miró, recordaba perfectamente que no durante más de tres horas no habíamos estado ni cerca de hacerlo.
—Eso espero, porque la obra depende de vosotros.
—Tranquilo.

En lugar de darnos ánimos, se de dedicaban a ponernos más nerviosos todavía. Menos mal que nos teníamos el uno al otro para tranquilizarnos.
—Bea, no te preocupes, esta vez lo haré —me dijo Nick.
—Ya lo sé, yo confío en ti. Sabes que las apuestas van 22 a 1.
—¿Y quién ha apostado a nuestro favor?
—Quien va a ser Luis.
—¿Lo sabe?
—De verdad crees que podemos engañarle.
—No supongo que no —me dijo riéndose.


CONTINUARA...

14 enero 2018

Alejandra Martínez en el Poetry Slam

Una joven poetisa se planteo Un difícil reto: componer un poema a partir de canciones machistas que no solo tuviera coherencia, sino que también, debía reivindicar el feminismo. Además de conseguirlo, ganó un certamen poético.

Eso fue lo que hizo Alejandra, una joven poetisa, actriz, directora y estudiante de psicología de 23 años. Yo objetivo era armar escribir una poesía feminista a partir de retazos de canciones machista, usando frases de canciones bastante reconocibles como son: Carolina de mi clan, Despacito de Luis Fonsi, Soldadito marinero de Fito y Fitipaldis o 19 días y 500 noches de Joaquín Sabina.

Alejandra presentó su Poema en un certamen poético en vivo tuvo un resultado apabullante, el público, le otorgó el primer premio, su existo transcendió a las redes sociales donde las visitas a su video se hicieron virales.

El poema fue un regalo para todos los que pudieron asistir al certamen, pero no podía quedarse ahí. Una amiga le pidió que lo subiera al Facebook fue una sorpresa incluso para ella que tuviera tan buena acogida.

Y sin más os dejo con el video y más abajo, la transcripción del poema.





Hola qué tal,
yo soy la chica de las poesías,
vuestra fiel admiradora.
Aunque no me conocías
hoy es noche de sexo,
de slam, de finales y
de todo lo que queráis.
Me presento: yo soy la dulce niña Ca-ro-li-na
que no tiene edad para hacer el amor
mi madre me estará buscando
o eso es lo que creo yo
pero entre tú y yo:
yo soy tu gatita, tu gatita,
así que exploto como dinamita
soy gata y araña,
y soy todo lo que soy
porque tú eres todo lo que quiero
y hoy quiero que le enseñes a mi boca
tus lugares favoritos,
pero pasito a pasito,
suave, suavecito
os lo voy a ir contando poquito a poquito
porque yo estoy LOCA
por un beso tuyo (chanana)
loca, por una mirada
loca, y por ti desesperada
loca, por hacerme mil pedazos
en medio de tus abrazos
y sí, sí es amor,
lo que yo siento no es una obsesión,
así que dime qué es lo que puedo hacer,
cómo te puedo tener en mi vida
y sí, lo sé. Vale, lo sé
es él el que me hace llorar
pero solo él me puede consolar.
Yo te regalo mi amor,
te regalo mi vida,
a pesar del dolor
eres tú quien me inspira.
No somos perfectos,
solo polos opuestos,
y aunque sea junto a ti
siempre lo intentaría
¡Qué no daría!
Y él me respondía:
"I'm in love with the shape of you
we push and pull like a magnet do
although my heart is falling too
I'm in love with your body" ¿QUÉ?
"Que tienes un cuerpo brutal (uoo)
que todo hombre desearía tocar
(bueno, perdona)
sexy movimiento
y tu perfume con el viento
qué rico huele".
Vamos, básicamente lo que el quería
es que yo le diera a mi cuerpo alegría,
Macarena,
porque mi cuerpo es para darle alegría,
cosa buena.
Él no quiere volver a hablar
de princesas que buscan
tipos que coleccionar
a los pies de su cama.
Él dice que siga mi camino,
que sin mí le va mejor,
que ahora tiene a otra
que se lo hace mejor.
Que si antes era un hijo de puta,
ahora es peor, ahora es peor, ahora es peor.
Vamos, que yo soy la mala mujer
que ha dejado cicatrices
por todo su cuerpo
con sus uñas de gel.
Ay, flaca, no le claves
tus puñales
por la espalda.
Ay, soldadito marinero,
conociste a una sirena,
pero de esas que dicen "te quiero"
si ven la cartera llena.
Vamos, que yo era una puta.
Que siempre tuve la frente muy alta
la lengua muy larga y la falda muy corta.
Así que le abandoné
como se abandonan los zapatos viejos
destrocé el cristal de sus gafas de lejos
y saqué del espejo mi vivo retrato.
Y él tanto me quería, pero tanto me quería,
me quería mazo,
que tardó en olvidarme 19 días y 500 noches.
Yo soy Carolina,
yo soy La Macarena,
yo soy la mala mujer,
yo soy la que perrea,
yo soy la chica de ayer,
yo soy la pobre diabla
y yo soy por la que hostiaste
con el Seat Panda.
Yo soy todas ellas,
Y hoy vamos a ser la mujer
que nos dé la gana de ser.
Porque papi, papi,
papi chulo, papi papi papCÁLLATE
y déjanos bailar.


Si quieres leer alguna biografía más.

13 enero 2018

Un sin fin de sentimientos.

Cuando la persona que quieres
con toda el alma se va
todo un sin fin de sentimientos
se agolpan en la mente.

Amor: el amor que se siente
por el ser querido que nos deja.
Odio: el odio de no poder
impedir su ida al más allá.

Felicidad: la felicidad que infundía
a todos los que conocía.
Tristeza: la tristeza que con
su ausencia ha dejado

Dulzura: la dulzura que desprendía
a cuantos teníamos el honor de conocerlo
Amargura: la amargura de
ausencia inesperada.

Recordar: el recuerdo de los
buenos momentos vividos.
Olvidar: olvidar el deseo
de verlo y no poderlo cumplir.

Suave: la suavidad con la que
sus palabras salían de su boca.
Áspera: lo áspera que se hace la vida
 cuando pierdes parte de ella.

Un sin fin de sentimientos
contrapuestos que el tiempo
acabará por juntar.

Hola es lo que quiero decirte
pero adiós es todo lo que puedo decir.

De tu nieta preferida,
bueno en realidad de tu única nieta.

12 enero 2018

Destinados a encontrarse - 15. El pasado de Alice (POV: Jasper)

Este capítulo pertenece a la novela corta "Destinados a encontrarse", que es un fanfic de Crepúsculo, aunque no es necesario haberlo leído para entender la historia. En el se encuentra la historia de Alice y Jasper. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Ya estábamos casi llegando a Portland, cuando a Alice se le ocurrió una de sus ideas locas y me dijo que la siguiera, comenzó a trepar a lo alto de una secuoya gigante, al llegar hacia la mitad, saltó a la secuoya de al lado y siguió subiendo unos metros más y volvió a saltar otra vez, conforme ascendíamos iba habiendo más claridad y los rayos del sol iban iluminando mi piel. Me maravillaba la agilidad de sus movimientos. Era ligera como una pluma pero a la vez sus movimientos eran rápidos y certeros. Paró al llegar a la copa de la secuoya más alta del bosque. Me esperó en la última rama, me abrazó entre sus brazos, en cuanto llegó. Yo le correspondí a su abrazo con un beso. ¿Cómo habría sido capaz de vivir tantos años sin tenerla a mi lado?

Nos sentamos en una de las ramas a admirar las vistas, desde allí eran increíbles. Podíamos divisar no sólo la ciudad de Portland sino también se veía a los lejos Seattle. Se oía el salpicar del agua de la cascada, que estaba situada a un kilometro de nuestra posición. Se apreciaba un pequeño arco iris en lo alto de la cascada, los últimos rayos de sol se reflejaban en las gotas de agua, dejando un sin fin de colores dibujados en el cielo.

—Alice, tengo una idea para averiguar algo de tu pasado —le dije.
—¿Cómo? —pero no me hizo falta que se lo contará, Alice se quedó con la vista en blanco y lo supe, ella ya lo sabía.
—¿Funcionará?
—Si, lo hará o lo ha hecho —me dijo con una mezcla de alegría la agria desazón de que lo que había visto. Use mi poder para quitarle la tristeza que había en sus ojos.
—¡Jasper!
—Lo siento, señorita, pero no puedo verte triste. ¿Qué has visto?
—Estábamos en el lugar donde me desperté, justo en el sitio, donde enterré la bata que vestía. Tú, la desenterraste y con solo olerla enseguida encontraste el rastro hasta el manicomio en donde había estado encerrada. Edward me pidió que me quedara fuera, para que no me reconocieran y los dos entrasteis al edificio. Llegasteis a recepción y hablasteis con la chica, tu la animabas para que tuviera ganas de hablar y Edward le leía la mente. Le contó que me llevaron allí por mi padre. La chica os contó que él hizo que me encerraran, pensaba que yo era rara y que oía voces en mi cabeza, que entre allí para curarme de mi locura, pero lo que en realidad estaba pensando es ya tenía premoniciones cuando era humana y que en una de ellas vi como mi padre mataba a mi madre, para poderse casar con su nueva mujer. Me encerró allí para que me borrasen la memoria con electro shock.
—¡Qué! Pero como alguien podría hacer una cosa así.
—No lo sé
—Alice, nadie más volverá a hacerte daño, yo te protegeré. Y ahora sabemos que no estás loca, tus visiones son una bendición y no una maldición.



CONTINUARA...

10 enero 2018

Solo si es contigo - 15. Te veo feliz

Este capítulo pertenece a la novela corta "Solo si es contigo", es un bonita de historia de amor surgida entre bambalinas. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Me quedé en la puerta durante un rato hasta que vi a Nick desaparecer, los últimos rayos de sol se reflejaban en su pelo rubio. Después volví a entrar, César se había tranquilizado, pero no me dirigió la palabra en el resto de la noche. Todos los demás excepto Luis, me preguntaron uno a uno, que qué pensábamos hacer en la obra y a todos les conteste lo mismo que ya veríamos. César me miraba cabreado cada vez que me oía.

Esa noche nos acostamos todos pronto, Luis fue el último en irse a la habitación que compartía con César. Vi a Luis pasar por la puerta, él miró también y se paró en la puerta. Yo seguía sola Silvia todavía no había llegado del baño.
—¿Cómo estás? —me dijo desde allí
—Bien, ven aquí —Luis se acercó y se sentó en la cama
—¿Estás nerviosa?
—Menos que esta tarde... Eres el único que no me ha preguntado.
—No lo necesito, lo veo en tu cara. Te veo feliz. ¿Qué tal se ha portado?
—Nick es estupendo.
—¿Y besa bien? —me dijo entre risas
—No está mal. Cuando César nos ha dejado solos todo ha sido más fácil.
—Es normal. Cuando ha bajado cabreado le he dicho que era mejor que estuvierais solos. No puede marcaros una coreografía sin que hayáis rota el hielo.
—¡Qué mal rato!
—Ya ha pasado lo peor. ¿No habéis hablado?
—No, pero creo que tienes razón.
—Si se le nota mucho. Tienes que hablar con él, cuando acabe la obra.

César pasó por la puerta bromeando con Silvia, cuando nos vio le dio las buenas noches y un beso. Y se fue serio a su habitación.
—No crees, que te has pasado un poquito con César. Esta preocupado, de verdad.
—No he podido evitarlo, lo he visto tan serio que prácticamente se me ha escapado.
—Ya te digo. Yo hubiera hecho lo mismo, pero no se lo digas. Buenas noches, hermanita. Y sueña con los angelitos o debería decir con Nicolasitos.
—Tira, y quítate de mi vista —le dije, con un fingido mosqueo.

Silvia se sentó en el borde de su cama y se me quedó mirando. Así que le devolví la mirada.
—¿De verdad que no has habéis besado? —permanecí en silencio durante un rato. — Bea no es tan difícil. No entiendo porque os cuenta tanto besaros cuando estáis deseando hacerlo.

Mañana tendría que tomar la iniciativa y hablar con él, sé que él nunca será capaz de hacerlo.


CONTINUARA...

08 enero 2018

Milagro en Navidad - Capítulo III

Este capítulo pertenece al relato "Milagro en Navidad", ambientado en la época navideña. Si quieres seguir leyendo más capítulos o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Las dos hermanas trabajaban en una fábrica haciendo pastas y el hermano donde hacía falta, cargando y descargando los camiones, repartiendo por las casas y arreglando las cosas imprescindibles que se estropeaban, era un manitas, se parecía a su padre.

Al final llegó el día 5 de Enero y la carta no llegó. María con lágrimas en los ojos le preparó algo de comida y algunas cosas que pudiera necesitar, se despidió de sus hermanas y se fue rápidamente, no podía soportar verlas llorar, así que se encaminó al cuartel. Se presentó al cabo que había en la puerta, le hizo pasar a hablar con el sargento, él era algo conservador no le gustaba expresar sus sentimientos y le dijo:
—De momento no vais a ir al frente, estaréis aquí unos días y si no nos avisan que la guerra va a acabar os enviaremos como refuerzo. Puedes entrar a esa habitación y allí se te indicará lo que debes hacer.

Él entró en una gran habitación con muchas camas. Allí había ya algunos chicos aproximadamente de su misma edad. Todos estaban silenciosos, nadie hablaba, se notaba el miedo y la angustia en el ambiente.

A las 12.h de la mañana entró en Capitán y les dijo:

—Como ya sabéis estaréis aquí unos días, ocupad las camas. En cuanto sepamos algo os lo haremos saber.

Él era frío, duro y seguro de sí mismo. Todos ocuparon sus camas.

Cuando pasaron unas semanas entró de nuevo el Capitán y les dijo:

— Podéis volver a casa. La guerra terminará pronto y no os necesitamos —Todos estaban muy contentos gritando de felicidad.
Luis volvió a casa, allí le esperaban su madre y sus hermanas. Todos se abrazaron y lloraron de felicidad hasta el mismo Luis.
—No os lo dije en Navidad todo es posible —les contaba Luis—. Hasta los milagros.



FIN

07 enero 2018

Todas somos Diana Quer.

Hay días como hoy, que odio ser mujer, odio tener miedo a salir a la calle y odio sentirme así. Veo las noticias de Diana Quer y no puedo dejar de pensar que podría ser yo. Se le ha criticado por pasear sola de madrugada y vistiendo de forma provocativa. En un intento de justificar lo ocurrido.

¿Por qué cuando violan a una mujer, se busca justificar al violador? ¿Por qué se criminaliza a la víctima y liberando de responsabilidad al violador? ¿Por qué, si me ocurriera algo sería culpa mía? Por el simple hecho, de salir a la calle de noche sola, por el simple hecho de ser mujer independiente. Acaso un hombre no puede controlar sus impulsos. Tengo que dejar de hacer lo que me apetece, porque en pleno siglo XXI, siga habiendo desgraciados que no sepan controlarse, que no sepan que es un NO, es simplemente un NO.

También, estoy enfadada, es más diría, furiosa, por tener que escuchar frases como: “Si una mujer sale de madrugada, ya sabe a qué se enfrenta” O “Si te viste como un puta, nunca te respetarán”. Muchas veces incluso, en voces de mujeres. ¿A que a que me enfrento? ¿A que me violen? ¿Por qué, para que vale el cuerpo de una mujer si no es para satisfacer a un hombre? ¿Qué fue del consentimiento en las relaciones sexuales? ¡Es un mero detalle!

Estoy cansada de que cuando una mujer grita igualdad, se la acuse de feminazi. ¡NO!, Yo no busco ser  más que un hombre, solo quiero ser igual al un hombre. No quiero, ni necesito, que nadie me trate como si me fuera a romper. Ni facilidades por ser una mujer. No creo en la discriminación positiva. Solo, quiero salir a la calle cuando y como me de la gana, como un hombre, sin miedo. Y me niego a depender de un hombre, para salir de noche a la calle. Simplemente quiero ser libre, independiente y tener el derecho a decidir qué me apetece hacer en cada momento.

Recientemente, estuve presente en una conversación entre un grupo de chicos en el que hablaban de una chica que les parecía una falsa, acto seguido uno de ellos comentó: “no importa esta buena y para tocarle las tetas vale”. ¿Perdona? Primero eso será, si ella te lo permite. Porque no es un comentario que me escandalice ni me provoque celos, es un comentario que me horroriza. Porque de decirlo a hacerlo va una borrachera mal gestionada. Luego, con poner la excusa de que “es que había bebido” lo solucionan todo. Para mí, el que hayas bebido, no es un atenuante sino un agravante. Sino sabes beber, simplemente, no lo hagas.

Hoy, todas somos Diana Quer.





Si quieres leer alguna biografía más.

06 enero 2018

Te necesito.

Cuando te miro a los ojos
sé el motivo por el que estoy viva
y el por qué el mundo
está tan bonito esta noche.

Pensé que la distancia
sería el olvido, pero
lo único que ha conseguido
es acercarme más a tí.

Tú eres el chico más especial
para mí y lo serás eternamente
yo realmente te necesito esta noche.

Tú eres el único para mí
los demás no existen
mientras que tú estés aquí.

Tú eres mi éxtasis
en los momentos tristes
me devuelves la alegría.

Tú eres lo único que necesito
para recobrar la alegría
cuando el dolor se apodera de mí.

Yo estoy en el cielo cuando
te miro a los ojos.

05 enero 2018

Destinados a encontrarse - 14. La mudanza de los Cullen (POV: Jasper)

Este capítulo pertenece a la novela corta "Destinados a encontrarse", que es un fanfic de Crepúsculo, aunque no es necesario haberlo leído para entender la historia. En el se encuentra la historia de Alice y Jasper. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Al anochecer dejábamos la ciudad con destino a Alaska. Allí es donde Alice los había visto por última vez. Vivían en una gran casa rodeada de nieve. Era un bonito lugar para pasar desapercibidos con muchos días nublados. Conocía algunos vampiros nómadas. Es una zona donde viven muchísimos porque resulta muy fácil esconderse y donde no hay ciudades muy grandes.

Llevábamos un mes de viaje de paraje natural en paraje natural. En cada uno de ellos, aprovechábamos para comer y reponer fuerzas. No acababa de acostumbrarme a la sangre animal. Echaba mucho de menos la sangre humana y el éxtasis que me provoca. Llevaba demasiados años consumiendo sólo sangre humana y me estaba resultando difícil acostumbrarme a la dieta vegetariana. Pero se lo había prometido y para mí el tenerla a mi lado ya me provocaba el suficiente éxtasis. Los vampiros a diferencia de los humanos, cuando nos enamoramos lo hacemos para siempre. Y yo me había enamorado de ella. Nunca antes había sabido lo que era el amor pero con ella toda mi vida cobra más sentido. Me esforzaba cada día por mantenerme alejado de los humanos. Sabía que si me acercaba a ellos no sería capaz de controlarlo. ¿Algún día me acostumbraría del todo? Ahora mismo lo único que sé es que cuanto más tiempo me mantengo alejado de la sangre humana más es mi deseo de volver a probarla.

Desde que habíamos salido de Filadelfia, Alice no había vuelto a tener ninguna visión. Me preocupaba y a ella también, aunque no me lo dijera. Los Cullen podían estar ahora en cualquier parte del mundo, y nosotros no lo sabríamos. Estábamos viajando a ciegas hacia un lugar que no conocíamos. La verdad es que tampoco tenía mucha prisa, cuanto más tiempo tardáramos en encontrarles más tiempo podría estar con ella a solas.
Estaba asombrado con ella, sólo hacía un año desde que se había convertido. Había veces que parecía que todo lo tenía bajo control, sin embargo tenía cientos de dudas. No sólo no sabía nada de vampiros sino que tampoco recordaba su vida humana. Nos pasábamos los días hablando, explicándole cómo era la transformación, como es la vida como vampiro nómada. Me preguntó por los Vulturis, al parecer los había visto en una de sus visiones. Le intrigaba mucho la norma de pasar desapercibidos. Yo le conté alguna historia de lo que podía pasarnos si no cubríamos nuestros pasos. También le enseñé algunas técnicas de caza, sobre todo con animales grandes. Alice se había alimentado durante el último año de animales pequeños tipo conejos o jabalíes.

Hasta que por fin una noche mientras mirábamos la luna llena reflejada en el lago, Alice tuvo una visión. Permanecí en silencio para que no saliera de ella, estaba feliz y relajada así que no intervine. Cuando terminó su visión le pregunté si había sido de los Cullen.

—Si, se mudan —me respondió de la forma calmada.

Me relajó pensar que al menos sabíamos dónde iban. Y al no ser nómadas permanecería allí mucho tiempo.

—¿Has podido ver dónde van?
—Si, estaban decidiéndolo. Al parecer se iban a su casa de Portland.

Portland no quedaba muy lejos de donde estamos, así que nos pusimos en camino. Alice estaba muy emocionada y yo estaba contento al verla tan feliz.


CONTINUARA...

03 enero 2018

Solo si es contigo - 14. La despedida es un dolor tan dulce

Este capítulo pertenece a la novela corta "Solo si es contigo", es un bonita de historia de amor surgida entre bambalinas. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Al llegar al salón nos los encontramos, viendo la tele. Los tres se volvieron para mirarnos. César se levantó como un resorte y nos corto el paso.
—¿Qué tal ha ido?

Parecía tan preocupado, que hasta estaba hasta serio. Era la primera vez que le veía así. Él siempre estaba de broma y que estuviera tan serio, significaba que estaba enfadado.
—Bien —le dije
—¿Lo habéis hecho? —lo vi tan inquisitivo que no me pude controlar.
—No, hemos decidido que vamos a improvisar.

Había tenido mucha paciencia con nosotros todos estos meses, pero en ese momento explotó.
—Me estáis diciendo que lleváis cuatro horas arriba para esto. Estáis locos, Ángel va a poner el grito en el cielo cuando se enteré. Y sabéis a quien va a echar la bronca. A mí, por supuesto. No puedo creer que seáis tan irresponsables.
—César, tranquilo, que te va a dar un infarto —le dije.

Tenía la sensación de que Luis nos había calado, su risita, le delató cuando César se volvió a sofá cabreado y despotricando.
—No pueden ser más idiotas.
—Eh César, tranquilo, los que van a hacer el ridículo son ellos y no tú —le dijo Luis mientras le sujetaba.

Mire a Nick que estaba muy serio, pero al verme se le escapó una media sonrisa.
—Me voy a casa —me dijo Nick haciéndome señas hacía la puerta

Le acompañe hasta el porche y me apoye en el marco de la puerta, dejándola entornada detrás de mí. Estaba nerviosa, pero a la vez deseaba con todas mis fuerzas que se acercará y me volviera a besar.
—¿Por qué le has dicho eso?
—No sé, se me escapo, estaba tan preocupado que no pude evitarlo.
—Sabes que va a matarnos no —me dijo entre risas.
—Es posible, así le hace más ilusión, mañana —Nick se quedó callado durante unos segundos sin saber que tenía que hacer en ese momento. Se le notaba mucho que estaba luchando contra su timidez para hacer algo, pero al final su timidez venció.
—¿Nos vemos mañana?

Se dio la vuelta para irse como enfadado por no haber tenido el valor. No quería que se fuera tristón.
—La despedida es un dolor tan dulce, que estaría diciendo buenas noches hasta el amanecer —le dije tomando una de frases de Julieta, no os podéis imaginar lo que sentía la frase en ese momento.

Nick se volvió y me sonrió. Estiro la mano hacia mí y yo se la cogí, se fue alejándose poco a poco sin soltarme. Noté como su mano se iba resbalando y acariciando la palma de mi mano.


CONTINUARA...

01 enero 2018

Milagro en Navidad - Capítulo II

Este capítulo pertenece al relato "Milagro en Navidad", ambientado en la época navideña. Si quieres seguir leyendo más capítulos o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Luis tenía tan sólo 16 años, aún era un crío pero tenía que hacerse el fuerte y convencer al resto de la familia de que todo iba a salir bien, diciéndoles:
—Vamos, estamos en Navidad, ¿no creéis en los milagro?
—Es verdad, aún quedaba mucho tiempo —María añadió

Cuando terminó de decir esto, la alarma comenzó a sonar. Todos bajaron al refugio. Su casa estaba muy bien acondicionada para estos momentos, su padre ayudado por Luis, había construido su propio sótano con todo lo necesario. Era casi tan grande como la casa pero tenía menos comodidades.
Las dos hermanas pequeñas ayudaron a su madre a bajar. Irene era la benjamina, con 12 años, Isabel tenía 15. Se pasaban la mayor parte del tiempo allí, así que decidieron mudarse bajando los muebles más importantes para mayor comodidad. Cuando acabó el ataque y tocaron de nuevo la alarma comenzaron a cambiarse. Al llegar la noche todo lo necesario estaba abajo: comida, camas, excepto la cocina que estaba arriba. Cuando no podían subir comían cosas frías como frutas y embutidos.

Era Nochebuena y la comida era muy escasa, la madre estaba muy triste por no poder preparar nada especia en esta noche, también especial. Así que cogió un par de patatas y un par de huevos e hizo una tortilla que estaba muy buena pero eran cuatro personas, esto hacía que no fuera suficiente y se quedaran con hambre.

En la radio oyeron que en los próximos días habría un alto el fuego. Eran los días más tristes que jamás habían vivido recordando a su padre y pensando que también podían perder a Luis. Pasaban los días y la carta no llegaba. El temor y el miedo a perderlo se agravaban con el paso del tiempo pero nadie decía nada. Si ellas lo pasaban mal, él lo estaría pasando peor. Aunque parecía alegre y feliz, transmitía su tranquilidad a los demás, pero por dentro estaba asustado, preocupado, al fin y al cabo sólo era un niño asustado.

La guerra seguía como al principio, la gente salía de sus casas sólo lo imprescindible para comprar algo para comer y llevar el dinero a casa trabajando por los alrededores de sus casas, cosiendo, lavando, cargando y descargando camiones. Todos tenían que trabajar hasta los más pequeños de la casa. Daba pena ver a los niños y niñas de corta edad trabajando en fábricas y recogiendo la escasa cosecha para poder alimentarse. Fueron días muy tristes.


CONTINUARA...