lunes, 11 de diciembre de 2017

Triste Navidad - Capítulo I



Érase una vez una familia que vivió durante la Guerra Civil, entre los años 1936 y 1939, cerca de Córdoba en un humilde pueblo agrícola y ganadero.
En una casa muy bonita vivía esta familia compuesta por la madre, morena, con un moño recogido  atrás, con los ojos marrones y muy pequeños de tanto llorar, de estatura media y muy delgada debido a la escasez de la época, aún así era una mujer bellísima que se llamaba María. Tenía dos hijas, Irene e Isabel. Irene era tan guapa como su madre y rubia y con los ojos claros como su padre. Isabel era morena y tenía los ojos marrones, era alta y delgada. Tenía también  un hijo, Luis, era  rubio y con los ojos claro muy apuesto y agradable, pero esta pobre mujer estaba viuda a causa de que su marido murió cumpliendo su deber en los primeros días de la guerra. Su marido se llamaba César.
A principios de Diciembre esta familia recibió una carta del ejército que decía: 
Su hijo Luis deberá incorporarse a filas, el día 5 de Enero de 1938 a no ser que la guerra acabara antes o estuviera a punto de finalizar, de ser así se lo comunicaríamos de esta misma forma que lo hacemos hoy.
Departamento Militar.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Cuando descubres que es lo importante

Esta semana estuve apunto de perderte
nunca imagine que me dolería tanto.

¡Sentí una decepción tan grande!
¡Cómo pudiste ser tan idiota!
Un oscuro secreto, me separaría de ti.
Durante solo un instante pensé
que no podría perdonarte,
y sería el final del trayecto.

Pero un intenso dolor en mi corazón 
apareció sin esperarlo, ¿por qué?
¿Qué me estaba ocurriendo?

El enfado comenzaba a desvanecerse,
al pensar que no volvería a verte.
Convirtiéndose en un ligero murmullo, 
silenciado por un grito desesperado
que procedía desde mi entrañas
deseaba verte, olvidar el agravio
y seguir caminando a tu lado.

Desvelando una temida realidad, 
algo había cambiado en mí.
Ya no puedo seguir negándolo.

Sentir que te alejaban de mí
fue un dolor tan devastador.
Que me ha mostrado una verdad 
tan aterradora como enigmática.

¿Dime tú que hago ahora?

sábado, 9 de diciembre de 2017

El sol y la luna.

 Ya lo comprenderás,
decía a mi amiga,
pero ella no podía imaginar
que pudieras ser así,
pero con solo tu mirada azul,
llegaste a cautivarla
con sólo tu presencia
lograste hacernos olvidar
al resto de la gente
que había a nuestro alrededor
Aunque sólo después de superar
la primera impresión
y separar nuestros
ojos de los tuyos
pudimos ver el resto de tu cara
dulce y redonda como la luna
y tu pelo rubio como el sol
descubriendo que
ni el mismísimo cielo
podía tener a la vez
dos maravillas como esas.