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31 diciembre 2018

Leyendas Españolas - Los siete niños de Écija (Malaga)

José Ulloa, 'El Tragabuches’, forma parte del grupo de grandes bandoleros de la sierra de Ronda (Málaga) que, integrado en la partida de 'Los siete niños de Écija', pone el contrapunto negativo de la leyenda del bondadoso bandolero romántico.


No todos los valentones que empuñaron un trabuco o una navaja estaban dispuestos a usarlos para ‘cazar’ al invasor. Los bandoleros aprovecharon la falta de autoridad para actuar y la confusión con los guerrilleros para ganar impunidad. Los contrabandistas tampoco desperdiciaron la oportunidad de la escasez para trapichear. Como José Ulloa, ‘El Tragabuches'. Puro folclore.

‘El Tragabuches’ era un torero que entre corrida y corrida vivía del comercio negro junto con su mujer, ‘bailaora’, hasta que ella le puso los cuernos con un monaguillo. Su vida, nada ejemplar, sufrió un giro dramático: mató a los amantes en el acto y siguió manchando sus manos de sangre durante el resto de su vida.

Con la independencia y el final de las guerrillas, pasó a formar parte de una partida, 'Los siete niños de Écija'. Claro que, sin enemigo invasor al que atacar, las víctimas eran los desprevenidos en los caminos. 'Los siete niños de Écija' era una cuadrilla de guerrilleros inadaptados a la vida civil que actuaba en el sur de Andalucía. Afectados de un síndrome posbélico surgieron como ellos bandas de nostálgicos que continuaron con los saqueos y los asaltos, esta vez, contra sus compatriotas. Después de la autoridad, el respeto y el honor que habían logrado con la guerrilla, no querían volver a ser nadie en un pueblo perdido. ‘El Tragabuches’ nunca llegó a liderar la banda, pero sí tuvo el dudoso honor de convertirse en el más sanguinario de todos.

Tres años después del final de la guerra, todos los miembros de la banda fueron capturados y, como era costumbre con los bandoleros presos, condenados a muerte y despedazados para repartir sus trozos por los caminos donde habían actuado. Todos menos 'El Tragabuches', al que nunca cogieron y del que se perdió la pista.


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29 diciembre 2018

Del patito feo a un hermoso cisne

Cuando estás hablando con ella
me pongo tan celosa,
que no te puedes ni imaginar
y se que sólo sois amigos
y que ella tiene novio,
pero no puedo evitar mirarte
y pensar lo lejos que estoy yo
y lo cerca que esta ella,
tengo celos hasta de su amistad
necesito acércame a ti,
pero no se como hacerlo.

Recuerdo aquel día
que dijiste que no ligabas
por no ser guapo,
sin darte cuenta
de que realmente tu problema
no era ese, sino
el no abrirlos ojos
y mirar a tu alrededor,
y la falta de confianza en ti mismo,
la belleza no importa
si existe el corazón,
y tu eres tan bello por dentro
que se refleja hasta por fuera,
aprende a querer tu
y los demás te querrán también.

Abre los ojos y mírame
y descubrirás que no
eres el patito feo,
sino un hermoso cisne,
que vuela por mi corazón.

24 diciembre 2018

Leyenda Españolas - El Collar de la Encantada (Murcia)


En la Murcia visigoda vivía una joven condesa llamada Ordelina, prometida desde niña al noble Sigiberto según los dictados de su padre. Sucedió que el padre de la doncella murió poco antes de que se celebrase la boda, con lo que la heredera, viéndose libre del compromiso contraído con Sigiberto, decidió casarse con su rival. La ceremonia se celebró la víspera de San Juan, aún recientes los funerales del padre.

Y estaban a punto de consumar la unión en esa noche mágica cuando el espíritu furioso del padre se les apareció,

y reprochándole a su hija la traición y la impaciencia para celebrar su boda, arrancó su alma del cuerpo en brazos de su esposo, quien se encontró abrazando a un cadáver. El alma encantada de la doncella fue recluida, junto con sus joyas y sus pertenencias, al lugar conocido como Benamor, en una caverna escondida tras un peñasco de donde solo podría salir unas horas, siempre en la noche de San Juan. Y ahí la dejó, custodiada por un enorme esclavo fantasmal.

Durante muchas generaciones, siempre hubo alguien que decía haberla visto deambular por los alrededores de su cárcel eterna, como un espectro que se paseaba cubierto de joyas, arrullado por el murmullo del agua que manaba de una fuente cercana, siempre en la noche de San Juan, siempre desapareciendo apenas llegaban las primeras luces del alba. Y aunque el espectro jamás mostró animosidad hacia nadie, pocos se atrevían a acercarse al lugar maldito. Pasaron años, siglos, conquistadores que iban y se marchaban de Murcia. Y así, cuentan que en el siglo XV de nuevo otra joven de singular belleza habitó las cercanías de Benamor. Hija del comendador de la villa, siendo tan hermosa como era, no eran pocos sus pretendientes, a los que ella no tomaba demasiado en serio y con los que jugaba, caprichosa y consciente de sus encantos.

El más constante de ellos, don Pedro López de Villora, decidió poco antes de San Juan pedirle que definiera de una vez sus intenciones. Y ella no tuvo mejor idea que pedirle que le trajera el collar de perlas que se decía que lucía el espíritu de la dama de Benamor cuando paseaba las noches de San Juan, en prueba de su amor.

Pero don Pedro era un valiente guerrero, que no podía amedrentarse y mucho menos tratándose del espíritu de una doncella que, a buen seguro, ningún daño podía hacerle. Así que acudió en la fecha señalada a los alrededores de la cueva maldita, de donde, en efecto, vio salir casi flotando a una dama pálida, lánguida... aunque sin la joya preciada en su cuello. Se acercó entonces a ella y le habló de cómo necesitaba su collar para alcanzar el amor soñado, mientras la muchacha espectral le miraba, entre divertida, entristecida y sorprendida por la valentía -y la impertinencia- del muchacho.

Habiendo escuchado la historia, ella volvió sobre sus pasos y entró en la cueva seguida del caballero, descendieron por unas escalinatas labradas en la misma piedra y llegaron a una puerta que la mujer golpeó suavemente.

La abrió el fantasma negro que llevaba guardando a la mujer todos estos años, pero se mantuvo quieto, a la espera. Y mientras don Pedro empezaba a sudar y a temblar ante la presencia del peligroso ser con el que no había contado, la mujer entró en la sala, abrió un cofre y sacó de él el collar que le había pedido, dejándolo en sus manos. Pero entonces el guardián espectral susurró con una voz gélida que parecía introducirse directamente en uno, más allá de los huesos, que nada de cuanto en ese lugar se hallaba podría volver jamás al mundo de los vivos.

Don Pedro, nervioso y frustrado por estar tan cerca de su objetivo, lanzó una estocada con su espada al lugar donde debiera haberse encontrado el corazón de la figura... para verse envuelto al instante en una nube oscura de humo que le asfixiaba. Lo último que oyó fue el llanto suave de la mujer espectral.

A la mañana siguiente unos pastores encontraron el cuerpo del joven enamorado muerto y sin ninguna señal de violencia, y lo llevaron al pueblo. Y nuestra caprichosa protagonista, sabiéndose responsable de haber llevado a la muerte a don Pedro, quedó al instante muda de por vida.

Cuentan aún que en la noche de San Juan sigue paseándose la dama de Benamor... pero hace tiempo ya que nadie ha vuelto a intentar hacerse con ninguno de los tesoros que se ocultan en su morada. Saben que son solo para el disfrute de los muertos.



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22 diciembre 2018

Amigo mío

Te miro a través de mi ventana
y puedo ver tu sonrisa detrás
de esos tirabuzones
que me vuelven loca.

Levantas la vista y me miras,
yo te sonrío y me alejo,
mientras bajo la escalera
pienso en tus ojitos azules.

Me hablas de esa chica
que conociste ayer,
por dentro me muero de celos,
pero por fuera me alegró por ti.

Espero que tengas suerte
y que seas feliz,
pero si no lo eres
recuerda que yo estoy aquí

Cuando por la calle
la vemos de la mano de otro,
yo intento darte ánimos
pero hay algo en tus ojos.

No es odio, ni dolor,
es una mirada de indiferencia,
que sinceramente, me confunde
pero no dijiste que te gustaba.

Cuando te pregunto
si estas bien, solo dices
que ya habrá otra
y yo me imagino a tu lado.

Pero hoy hay algo distinto,
tus ojos me miran diferente,
te noto dudoso en tus palabras,
hasta que por fin dices:

“Te quiero”.

18 diciembre 2018

No quiero vivir con miedo

No quiero ser valiente, 
no quiero ser fuerte, 
solo busco ser libre.

Quiero pasear sola, 
quiero salir a correr, 
ya sea de día o de noche.

No quiero tener miedo, 
no quiero mirar hacia atrás, 
y estoy cansada de hacerlo.

Quiero ponerme falda,
quiero salir de fiesta,
y volver sana a casa.

No quiero que las mujeres del futuro, 
sigan viviendo con miedo.


17 diciembre 2018

Leyendas Españolas - La Torre de los Encantados (Barcelona)

La Torre de los Encantados es una torre de vigilancia situada en el término municipal de Arenys de Mar, justo al límite con el término de Caldes d'Estrac. Situada en el Puig Castellar, en un lugar privilegiado, fue construida encima de un poblado ibérico del que se sacaron los bloques de piedra para su construcción. Los orígenes no son del todo claros, algunos estudiosos la sitúan en el siglo XI o XII. Durante el siglo XVI fue reforzada y fortificada con una corceles y una muralla a su alrededor para defenderse de los ataques constantes de los corsarios berberiscos. Durante el siglo XIX fue utilizada como estación de telegrafía óptica.


La Torre de los Encantados recibe el nombre a partir de una leyenda popular de Caldetes entre Fátima, una princesa sarracena, y en Busquets, hijo de Caldes.

Dos leyendas circulan sobre la "Torre de los Encantados"...

Una muchacha, hija de una de las familias más pobres del pueblo, desapareció sin dejar rastro. Durante muchos días todos los vecinos buscaron a la joven, sin obtener ni la mas pequeña pista de su paradero, y cuando ya todos la daban por perdida, una mañana apareció ante la puerta de su casa, llevando con ella gran cantidad de joyas y monedas de oro, suficientes para alejar la pobreza de la familia.


Contó la joven que, estando una tarde paseando cerca de los Encantados, un águila enorme se abatió sobre ella, y aprisionándola fuertemente en sus garras, pero sin causarle el menor daño, la llevo hasta el interior de la Torre.
Dejó a la joven en el suelo, y en el acto, el águila se convirtió en un apuesto joven que le pidió disculpas por la forma en que la había arrebatado, y le rogó que le ayudara a deshacer el encantamiento que sufrían él y su prometida, por las malas artes de un malvado mago, envidioso del amor que se profesaban. Sólo se podría deshacer el embrujo si una joven accedía a quedar encerrada en la Torre hasta que una paloma viniera a posarse en sus manos.

La muchacha decidió quedarse y ayudar en lo posible a deshacer el terrible hechizo y el joven le prometió que de nada habría de preocuparse mientras allí estuviera.
Un ejército de duendecillos trabajaba afanosamente para mantenerlo todo perfectamente limpio y ordenado. Media docena de ellos le preparaban sabrosas comidas y otros tantos le confeccionaban suntuosos vestidos y elegantes zapatos. Además de todo eso, cada día, al despertar, encontraba sobre su
almohada una espléndida joya o un puñado de
monedas de oro.

Pasó mucho tiempo hasta que una mañana la muchacha vio una paloma que volaba derecha a su ventana, seguida de cerca por el águila. La paloma se acercó a ella y suavemente se posó sobre sus manos. En el mismo momento, el águila volvió a recuperar su forma humana y la paloma se transformó en una preciosa joven de dorados cabellos.

Locos de alegría por haber logrado deshacer el encantamiento, añadieron joyas y regalos a los muchos que ya tenía la joven campesina, le agradecieron mil veces su paciencia y desaparecieron, quedando la joven en libertad para volver con su familia.


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15 diciembre 2018

Sueños y deseos

Sueña la niña con su madre,
que mil cariños ofrece;
sueña la madre con su hija,
que mil alegrías contagia.

Sueña el río con ser mar,
sueña el mar con ser hombre,
sueña el hombre con ser delfín,
y en el mundo, en general,
todos sueñan lo que son,
pero añorando lo que no son.

Desea lo que tienes
y lucha por lo que desees.

10 diciembre 2018

Leyendas Españolas - La Cueva de Salamanca

Cuenta la leyenda que en este espacio Satanás, bajo la apariencia de sacristán, impartía doctrinas de ciencias ocultas, adivinación, astrología y magia a siete alumnos durante siete años, tras de los cuales, uno de ellos, debía quedar de por vida en la cueva a su servicio. El alumno más célebre habría sido el marques de Villena.



El origen de esta leyenda esta en las clases que en la sacristía impartía el parroco de la iglesia. se llamaba Clemente Potosí, y llegó a ser identificado con el diablo. Este daba lecciones de astrología, geomancia, hidromancia, piromancia y quiromancia, el objetivo era aprender tecnicas adivinatorias. Los alumnos que acudian a las clases no revelaban que era lo que aprendían y este hermetismo fomentó la leyenda.

Según la leyenda el numero de alumnos era siempre siete, numero con implicaciones misticas. Los alumnos debían pagar por las clases recibidas. El método era peculiar, se sorteaba que alumno debía pagar por todos, si al que le tocaba no podía pagar debía permanecer encerrado en la cueva.

Un año quien perdió el sorteo y debía pagar las clases a todos sus compañeros fue el Marques de Villena, Enrique de Aragón. este se encontraba en la ciudad como estudiante en la Universidad. Cuando tuvo que pagar se encontró en la situación de no tener dinero para pagar, por lo que fue encerrado en la cueva.

El joven Enrique no se resignó a su destino e ideó un plan para poder escapar. Para ello se ocultó en el interior de una tinaja, la cual estaba tapada de diversos objetos que se habían ido acumulando. Al ocultarse en la tinaja procuró que los objetos quedaran tal y como estaban para no ser descubierto. Cuando el maestro regresó a la sacristía y se la encontró vacia marchó rapidamente dejando la puerta abierta, la situación fue aprovechada por el futuro marques para escapar a la iglesia donde se ocultó. En el interior de la iglesia permaneció oculto toda la noche hasta que cuando se abrieron sus puertas y pudo escapar del recinto.

En 1580 la iglesia fue derribada, de la cueva se perdió la mitad, la cual fue usada como carbonería o depósito de desperdicios, hasta su rehabilitación a mediados del Siglo XX.



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03 diciembre 2018

Leyendas Españolas - El Palacio de Linares (Madrid)




Existen muchos lugares en España de los que hablar, pero si uno sobresale sobre la mayoría por su leyenda es el Palacio del Marqués de Linares de Madrid. Ubicado en el centro de la ciudad con la estatua de la Cibeles en su puerta, esconde una de las leyendas de amor más tristes y misteriosas que podemos conocer.
Es el momento de hablar de este palacio que todos podéis visitar e imaginar entre sus paredes sobre la historia que se esconde. Una leyenda de amor prohibido en donde la línea de la realidad y la ficción se sobrepasan con tanta facilidad que nunca podremos desentrañar en realidad la maraña de la historia real y la leyenda, pero precisamente tal vez sea esto lo que le confiere un halo de misterio.



Los marqueses de Linares nunca tuvieron hijos, ni hicieron vida conyugal. El motivo de esta separación aún se desconoce. ¿Esconde el Palacio de Linares un secreto familiar oculto durante siglos?
¡En el Palacio de Linares hay fantasmas!. En mayo de 1990, Televisión Española daba a conocer unas estremecedoras psicofonías captadas en el Palacio de Linares de Madrid por una desconocida doctora llamada Carmen Sánchez de Castro. En ellas podía apreciarse nítidamente la voz quejumbrosa de una niña que decía: “Mamá, mamá… Yo no tengo mamá”. Una mujer se lamentaba: “Mi hija Raimunda… Nunca oí decir mamá”. Otra psicofonía recogía una voz masculina que exclamaba: “¡Fuera… no, aquí no!”. Desde entonces, el Palacio de Linares se convirtió en el blanco de especulaciones sobre una supuesta tragedia familiar ocurrida en el seno de la familia Linares. El hecho de que la Policía desenmascarara a la supuesta doctora y psicóloga - una delincuente sobre la que pendía una orden de búsqueda y captura desde hacía diez años - no frenó la avalancha de parapsicólogos, investigadores y curiosos que invadieron el edificio en busca de la respuesta al misterio. ¿Fueron los marqueses de Linares hermanos? ¿Asesinaron y emparedaron a su propia hija en el palacio familiar?

El primer marqués de Linares, José de Murga, adquirió en 1872 diversos solares que eran propiedad del Ayuntamiento de Madrid para construir sobre una superficie total de tres mil sesenta y cuatro metros cuadrados lo que más tarde sería conocido como el palacio de Linares. El primer plano del edificio data de 1872, pero hasta el 1900 no se inaugura; es entonces cuando cobra mayor intensidad la triste leyenda de sus primeros moradores.
La turbulenta leyenda de un amor imposible que acompaña desde siempre a los primeros habitantes que hace un siglo residieron entre los muros del palacio, se une a la sorprendente serie de sucesos inexplicables que un grupo de investigadores aseguró haber vivido en el interior del palacio.

Las voces fantasmagóricas comenzaron a escucharse mientras un grupo de estudiosos buceaban en la historia de los antiguos propietarios del palacio, sobre los que desde antiguo había recaído la sombra de un pasado incestuoso.
Según cuenta la leyenda maldita que tiene su origen entre la aristocracia madrileña del siglo pasado, el marqués José de Murga y Reolid Michelena y Gómez, nacido en Madrid, el 13 de febrero de 1833, se había casado sin saberlo con su propia hermana, Raimunda Osorio y Ortega. Raimunda era la hija de una cigarrera hacia la que había sentido una especial atracción el padre del Marqués, un riquísimo financiero de la época que amasó una inmensa fortuna en Cuba.

El padre del Marqués, un hombre de talante liberal, había inculcado a su hijo un sentido práctico de la vida. Al parecer, el rechazo que el acaudalado industrial, Mateo de Murga Michelena, sentía por las bodas de conveniencia tantas veces celebradas para mantener y engrandecer las grandes fortunas de la época, propició que el joven José de Murga conociera a la que sería su esposa en un ambiente poco cercano a los más propios de su condición social. Así fue como el que fuera primer marqués de Linares entablaría relaciones (según la leyenda popular) con Raimunda, la hija de una cigarrera que trabajaba en la fábrica de Tabacos de Madrid.
Cuando el padre del protagonista de esta turbulenta historia supo de las relaciones sentimentales que su hijo mantenía con la mujer que era fruto de los tempestuosos amores que mantuvo hacia 1830 con la cigarrera, envió repentinamente a su heredero a estudiar a Londres con el objeto de que el joven Murga olvidara aquel amor que sin saberlo se encarnaba en la persona de su propia hermana.
Al cabo de un tiempo, José de Murga regresó de Londres y llevó a cabo su firme propósito de contraer matrimonio con su enamorada Raimunda. Ya había fallecido su padre y el matrimonio se celebró (dice la leyenda) sin que los cónyuges supieran su relación de parentesco, aunque algunos investigadores aseguran que ambos conocían el secreto que el padre del Marqués al morir se llevó consigo a su tumba, según mantienen otros estudiosos.

Se rumorea sobre una bula papal que permitía a los hermanos vivir juntos siempre y cuando no tuvieran vinculo conyugal, pero este documento de existir esta a buen recaudo y no ha visto la luz y las autoridades eclesiásticas dicen desconocer su existencia, aunque personalmente creo que si existe tampoco dejarían que viera la luz.
Sea como fuere, la historia popular sitúa al primer Marques de Linares y primer vizconde de Llantero (títulos que le concede el rey Amadeo de Saboya el 11 de febrero de 1873, por los actos benéficos que había ejercido) felizmente casado frente a su escritorio cuando tuvo conocimiento de la estremecedora verdad relacionada a su unión matrimonial. Se dice que José de Murga, además de noble, senador del Reino por la provincia de Segovia y poseedor de una inmensa fortuna heredada de su padre y hermanos, encontró una carta que su padre en vida no llegó a enviarle en la que relataba la incestuosa relación de consanguinidad con su esposa.
Tras conocer con estupefacción su escandalosa situación, los cónyuges a los que supuestamente el papa León XIII les concedió una bula de casti connubi permitiéndoles así convivir bajo el mismo techo en castidad, vivieron con amargura hasta el final de sus días. Hay quienes aseguran que el Marqués al conocer la noticia se suicidó, que sus restos reposan en el jardín del palacio y que desde entonces su espectro fantasmal deambula por las galerías del lúgrube caserón. También la historia popular habla de emparedamientos y desapariciones misteriosas.
La leyenda dio comienzo cuando el 21 de octubre de 1872, el primer marqués de Linares, a la edad de 39 años (una edad muy madura para su tiempo), contrajo matrimonio con Raimunda Osorio y Ortega. Treinta años después, los esposos, que declararon en su testamento no tener hijos ni probabilidad de tenerlos en lo sucesivo, fallecen. Con la desaparición del Marqués, que sobrevive seis meses a su esposa, se abre un auténtico misterio en torno al destino de la incalculable herencia que había dejado.
Es entonces cuando nace una leyenda más, la de una hija no deseada y, que en sus días, pudo escucharse las voces de ultratumba de los Marqueses, vagando como almas en pena en búsqueda de su hija. Unos lamentos que pueden dar pie a creer que algo muy desagradable tuvo lugar entre los muros de la suntuosa vivienda.
En el interior del palacio de Linares se grabaron numerosas psicofonías. Entre otras se puede escuchar la palabra Ricardo y las frases: Yo tuve una hija.

01 diciembre 2018

La vida es de quien se arriesga

Cuando estas cerca, puedo sentir tu presencia,
cuando te miro, siento que todo yo tiembla,
cuando oigo tu voz, me siento alguien especial,
a veces te siento, a veces te miro, otras te oigo,
pero hay veces que callo y me marcho,
y es que tengo miedo de amarte
y que algún día pueda perderte.

La vida es de quien se arriesga,
arriésgate tu y lo lograrás.

A veces necesito verte, necesito oírte,
necesito tenerte cerca, otras alejarte,
supongo que es el miedo el que me hace
que cada día te pierda un poco,
el tiempo juega en mi contra
o me decido ahora, o te pierdo
para siempre,  el tiempo es mi enemigo.

La vida es de quien se arriesga,
arriésgate tu y triunfarás.

Solo necesito que tu me des un empujón,
para que todo comience, y el tiempo
pase de ser el peor de mis enemigos
a ser el mejor de mis amigos.
En este momento, yo no llego a tu lado,
pero si tu quieres, puedes hacerme un hueco
en un rinconcito de tu corazón.

La vida es de quien se arriesga,
arriésgate tu y brillarás.