14 abril 2019

Lenguaje corporal en tus escritos - 4. Contacto físico y Postura

Introducción


     En la comunicación no todo se dice con palabras. Nuestros gestos, posturas y la forma en que utilizamos el contacto físico también transmiten información valiosa. A veces, lo que callamos con la boca lo grita nuestro cuerpo.


Contacto físico


     El contacto físico en las conversaciones varía según el contexto, la edad y, sobre todo, el tipo de relación entre las personas. No es lo mismo un apretón de manos en una reunión laboral que un abrazo entre amigos o una caricia en pareja.
     El tacto cumple dos funciones principales:


  1. Expresar emociones y actitudes: A través del contacto físico mostramos afecto, amor, cordialidad o apoyo. Tocar es, además, un signo de expresividad y suele relacionarse con la extraversión. En algunos casos, también refleja jerarquía o diferencia de estatus, por ejemplo, cuando el contacto se da solo en un sentido (una palmada en el hombro de un jefe a su empleado).
  2. Regular la interacción social:El tacto también organiza y acompaña la dinámica de las relaciones. Aparece en saludos, despedidas, felicitaciones y en muchas otras situaciones que marcan el ritmo de una conversación.

     Algunos ejemplos de momentos en los que solemos recurrir al contacto físico son:


  • Cuando damos un consejo.
  • Al intentar animar o transmitir entusiasmo.
  • Cuando recibimos o damos apoyo ante una preocupación.
  • Al dar una orden o pedir un favor.
  • En un intento de persuasión.
  • Durante conversaciones cargadas de emoción o profundidad.

     En resumen, tocar no es un gesto banal: es un recurso poderoso que puede acercar a las personas o marcar distancias.


Postura


     La postura es la forma en que colocamos nuestro cuerpo en un momento dado. Aunque parezca un detalle menor, dice mucho sobre nuestro estado físico y emocional, e incluso sobre cómo enfrentamos una situación.
     Podemos distinguir dos tipos de factores que influyen en la postura:


  1. Factores internos
    • Fisiológicos y hereditarios: el tono muscular, la longitud de las extremidades o ciertas características físicas condicionan cómo nos movemos o nos sentamos.
    • Emocionales: los sentimientos influyen en la postura. Una persona triste tiende a encorvarse, mientras que alguien alegre suele mostrarse más erguido y abierto.
  2. Factores externos
    • El entorno también moldea la postura: la silla en la que nos sentamos, la cama en la que dormimos, o incluso el peso de la mochila que cargamos. Todos estos elementos modifican la manera en que el cuerpo se sostiene y se expresa.

     La postura, por tanto, no es solo una cuestión de comodidad o salud: es un reflejo de lo que sentimos y una señal visible para quienes nos rodean.


Conclusión


     Tanto el contacto físico como la postura forman parte del lenguaje no verbal que utilizamos de manera constante. Comprenderlos y ser conscientes de ellos nos ayuda a comunicarnos mejor, a interpretar lo que otros nos transmiten y a proyectar la imagen que realmente queremos mostrar.




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13 abril 2019

Te miro

Te miro y me pierdo
Te miro y me encuentro
Te miro y me enamoro

Me pierdo en tus ojos
Me encuentro en tus labios
Me enamoro en tus brazos

Tus ojos me miran
Tus labios me dicen
Tus brazos me sienten

Miran que te miro
Dicen que te miro
Siento que te miro

Te miro y sueño
Te miro y pienso
Te miro y cuento

Sueño que te tengo
Pienso que te quiero
Cuento que te siento

Te tengo a mi lado
Te quiero en mi vida
Te siento en mis sueños

A mi lado te miro
En vida te miro
En mis sueños te miro

11 abril 2019

Hedy Lamarr - La actriz que inventó el wifi

Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida como Hedy Lamarr nació en Viena el 9 de noviembre de 1914 y murió en Orlando el 19 de enero de 2000, fue una actriz de cine e inventora austriaca nacionalizada estadounidense. Fue coinventora de la primera versión del espectro ensanchado que permitiría las comunicaciones inalámbricas de larga distancia.


Fue la única hija de un matrimonio de judíos secularizados. Su madre, nacida en Budapest, y su padre, nacido en Leópolis pertenecían a familias judías burguesas, siendo la madre pianista y el padre banquero.

Desde pequeña destacó por su inteligencia y fue considerada por sus profesores como superdotada. Empezó sus estudios de ingeniería a los 16 años, pero tres años más tarde, en 1933, abandonó la ingeniería atraída por su vena artística, y empezó en el teatro berlinés como alumna del director Max Reinhardt. 
Así inició su carrera cinematográfica, y pronto sería mundialmente famosa por la secuencia de la película Éxtasis (1933), en la que aparece completamente desnuda, primero al borde de un lago y luego corriendo por la campiña checa. Por dicha escena se la conocería como la primera mujer en la historia del cine que apareciera desnuda en una película comercial.

Atraído por la película, el magnate de la industria armamentística Friedrich Mandl arregló con sus padres un matrimonio de conveniencia y fue prometida en matrimonio en contra de su voluntad. Hedy comentó posteriormente esa época como de auténtica esclavitud. 
Su marido Fredrich Alexander Maria Fritz Mandl, de familia católica por sus cuatro costados, era proveedor de municiones, de aviones de combate y de sistemas de control de Adolf Hitler y de Benito Mussolini, de quienes era amigo personal, según narra Lamarr en sus memorias.

Tras casarse el 10 de agosto de 1933, él intentó infructuosamente hacerse con todos los ejemplares existentes de la película en la que su esposa aparecía desnuda. Muy celoso, la obligaba a acompañarle en todas las cenas y viajes de negocios. Fue encerrada en casa y sometida a un estricto control. Hedy tuvo que abandonar su incipiente carrera cinematográfica, y cualquier otro tipo de actividad que no fuera la de simple comparsa de Mandl. Ella cuenta que tan solo podía bañarse o desnudarse cuando su marido estaba a su lado, acechándola.

Por otra parte, Hedy había aprovechado su soledad para continuar sus estudios de ingeniería, y utilizar su inteligencia para obtener de los clientes y proveedores de su marido los pormenores de la tecnología armamentística de la época. Dichos conocimientos fueron cedidos por la actriz a las autoridades de los Estados Unidos años más tarde; igualmente algunas reuniones le sirvieron de guía para idear y patentar, en los años 1940, la técnica de conmutación de frecuencias, que le devolvería notoriedad en los últimos años de su vida.

Durante su enclaustramiento mantiene una relación sentimental con su asistenta. Dicha relación le permitió obtener la ayuda necesaria para escapar. En una rocambolesca historia de amor, Hedy consigue la infraestructura necesaria para preparar un completo plan de fuga y escapar para siempre de las garras de su marido. Escapando por una ventana del baño de un restaurante, huye en automóvil hasta París, seguida de cerca por los guardaespaldas de su marido, aunque la versión que ella misma cuenta en su autobiografía es algo diferente: Administró un somnífero a su asistenta y pudo salir de su casa disfrazada de esta (la había contratado hacía poco justamente para este objetivo, por parecérsele físicamente). De esta manera pudo llegar a la estación de tren y viajar hasta París por este medio.

En 1937 Hedwig escapó al fin de Mandl. Ya en París, consiguió viajar más tranquilamente a Londres (Reino Unido). Allí conoció a Louis B. Mayer, el empresario de la Metro Goldwyn Mayer (MGM). Vendió sus joyas y huyó a los Estados Unidos, en el mismo barco en que él regresaba, para convencerlo de que la contratara como actriz. Al llegar a tierra, ya tenía un contrato de siete años y un nuevo nombre: Hedy Lamarr. 
Así renació, pues volvió de nuevo a su vida como actriz. Había hecho hasta entonces, además de la película checoslovaca Éxtasis, cuatro películas alemanas además de la citada: Dinero en la calle (1930), La mujer de Lindenau (1931), Las aventuras del señor O. F. (1931) y No necesitamos dinero (1932).

Gracias a su fama, le fue posible viajar a Hollywood, donde sería protegida por Louis B. Mayer quien, además, le daría un nuevo nombre inspirado en la actriz Barbara La Marr, antigua amante de Louis, que falleció en trágicas circunstancias. Fue la primera mujer que en una película simuló un orgasmo en la historia del cine (Éxtasis, 1933). Tras el estreno de su primer largometraje en los EE. UU., Algiers (1938), junto con Charles Boyer, y bajo contrato con la MGM,6​ empezó a destacar en Hollywood con Lady of the Tropics (1939), y con I Take This Woman (1940). Hedy Lamarr trabajó entre otros con King Vidor (Camarada X, Cenizas de amor), Jacques Tourneur (Noche en el alma, 1944), Robert Stevenson (Pasión que redime, 1947) y Cecil B. DeMille (Sansón y Dalila, 1949).

No tuvo, sin embargo, demasiado éxito al elegir sus películas en otras ocasiones. De todos modos, estas fueron bastante numerosas, pues hizo unas treinta en su carrera, la mitad de las cuales fueron realizadas hasta 1945. Trabajó en el cine hasta 1958. Fue también pintora aficionada y coleccionista de arte. Sus memorias fueron editadas en México en 1967 y en 2017 en España, la misma traducción revisada, Éxtasis y yo (Notorious Ediciones, Madrid), con prólogo de Diego Moldes y epílogo de Guillermo Balmori.

Por otro lado, renunció a hacer películas como Luz de gas (en España Luz que agoniza) y Casablanca, ambas con personajes que darían fama a Ingrid Bergman. Pero creó un nuevo canon de belleza; incluso en la actualidad, su imagen sigue apareciendo en marcas comerciales como Corel.

Sistema de comunicaciones secreto Lamarr, conocedora de los horrores del régimen nazi a través de su marido Mandl, próximo al fascismo, y por su condición de judía, ofreció al gobierno de los Estados Unidos toda la información confidencial de la que disponía, gracias a los contactos de su exmarido. Además, consideraba que su inteligencia podía contribuir a la victoria aliada. Así, se puso a trabajar para la consecución de nuevas tecnologías militares. Hedy sabía que los gobiernos se resistían a la fabricación de un misil teledirigido por miedo a que las señales de control fueran interceptadas o interferidas fácilmente por el enemigo, y que pudieran inutilizar el invento o, incluso, usarlo en su contra. Hedy Lamarr y el compositor George Antheil recibieron el número de patente 2.292.387 por su Sistema de comunicación secreta.

Esta versión temprana del salto en frecuencia, una técnica de modulación de señales en espectro expandido, usaba un par de tambores perforados y sincronizados (a modo de pianola) para cambiar entre 88 frecuencias, y se diseñó para construir torpedos teledirigidos por radio que no pudieran detectar los enemigos. En la patente del 11 de agosto de 1942 puede leerse la inscripción H. K. Markey et al.. Las iniciales H. K. son las de Hedwig Kiesler (Hedy Lamarr); Markey era su apellido de casada, en ese momento. El hecho de que sus patentes fueran concedidas con el nombre de casada y no por el nombre artístico impidió que su contribución recibiera el debido reconocimiento en su momento.

Poco tiempo después, el 1 de octubre de ese mismo año, aparecía en The New York Times la primera mención pública del invento, a pesar de lo cual las autoridades de la época no consideraron la posibilidad de su realización práctica inmediata. La tardanza en aplicarlo se debió a la necesidad de pasar de un sistema mecánico a uno electrónico. Esto fue logrado por Sylvania Electronics, en 1957, y su equipo de ingenieros reconoció en su totalidad la patente a Lamarr y Antheil.

El primer uso conocido de la patente se dio en la crisis de los misiles de Cuba. Durante esta crisis de 1962 se usó este sistema en el control remoto de boyas rastreadoras marinas. La misma técnica se incorporó en alguno de los ingenios utilizados en la guerra de Vietnam y, más adelante, en el sistema estadounidense de defensa por satélite (Milstar), hasta que en la década de 1980, el sistema de espectro expandido vio sus primeras aportaciones en ingeniería civil. Así, con la irrupción masiva de la tecnología digital a comienzos de esa misma década, la conmutación de frecuencias permitió implantar la comunicación de datos WIFI.

Lamarr murió en Florida el 19 de enero de 2000. Su hijo hizo trasladar sus cenizas a Viena, de acuerdo con los deseos de la actriz.


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09 abril 2019

Leyendas de EEUU - Leyenda del Triángulo de las Bermudas

El Triángulo de las Bermudas es una sección mítica del Océano Atlántico delimitada aproximadamente por Miami, Bermudas y Puerto Rico, donde docenas de barcos y aviones han desaparecido a lo largo del tiempo.

Circunstancias inexplicables rodean algunos de estos accidentes, incluido uno en el que los pilotos de un escuadrón de bombarderos de la Marina de Estados Unidos se desorientaban mientras volaban sobre el área; los aviones nunca fueron encontrados. Al parecer, otros barcos y aviones desaparecieron de la zona cuando hacía buen tiempo sin siquiera enviar mensajes de socorro por radio.

A pesar de que se han propuesto innumerables teorías fantasiosas/paranormales sobre el Triángulo de las Bermudas, ninguna de ellas prueba que estas desapariciones ocurran con mayor frecuencia en este sector que en otras zonas del océano. De hecho, muchas personas navegan por esta zona todos los días sin incidentes.

El Triángulo de las Bermudas o Triángulo del Diablo, cubre aproximadamente una superficie de 1,1 millones de km aproximadamente en el extremo sureste de la Florida.

Cuando Cristóbal Colón navegó por estos mares en su primer viaje al Nuevo Mundo, informó que una gran llama de fuego (probablemente un meteoro) se estrelló en el mar una noche y que una extraña luz apareció en la distancia unas semanas más tarde. También escribió sobre lecturas erráticas en la brújula.

Todo se dispararía a partir de 1964, cuando el escritor Vincent Gaddis acuñó la frase "Triángulo de las Bermudas" en un artículo de una revista: ocurrieron misteriosos accidentes adicionales en la zona, incluidos tres aviones de pasajeros que cayeron a pesar de haber enviado mensajes de que "todo está bien".

Charles Berlitz, cuyo abuelo fundó las escuelas de idiomas Berlitz, avivó aún más la leyenda en 1974 con un sensacional best-seller sobre la leyenda. Desde entonces, decenas de escritores paranormales han culpado a la supuesta letalidad del Triángulo a todos los argumentos imaginables, desde extraterrestres, la Atlántida, monstruos marinos, deformaciones temporales y campos de gravedad inversa, mientras que los científicos han señalado anómalas magnéticas, trombas marinas o enormes erupciones de gas metano de el fondo del océano como explicaciones. Sin embargo, con toda probabilidad, no hay una sola teoría que resuelva el misterio, sino un conjunto de varios factores.



1. ¿Un triángulo?

El área conocida como Triángulo de las Bermudas no es un territorio registrado. No está delimitado en los mapas, pero se supone que se extiende desde Miami, Florida, a la isla de Bermuda y a San Juan en Puerto Rico, líneas que unidas conforman una especie de Triángulo equilátero.



2. ¿Qué es lo que hace tan llamativa esta zona?

Solo entre 1945 y 1965, hasta cinco aviones se estrellaron en la zona y 10 barcos se hundieron o desaparecieron entre 1800 y 1963. Lógicamente, teniendo en cuenta el tamaño de este enigma o mito, muchas menciones, sobre todo online, hacen referencia a listas mucho, mucho más largas de desapariciones.


3. El origen de mito

La misteriosa reputación del Triángulo de las Bermudas comenzó el 5 de diciembre de 1945, cuando el vuelo 19, un escuadrón de cinco bombarderos de torpedos de la Marina de Estados Unidos, desapareció en el aire durante un ejercicio de entrenamiento de rutina. Los aviones estaban completamente equipados y se habían revisado minuciosamente antes de partir de la Estación Área Naval de Fort Lauderdale en Florida. Lo que hizo que la desaparición fuese aún más misteriosa es que ocurrió en tiempos de paz, lo que hizo menos probable que fueran derribados.


4. El caso más famoso del Triángulo de las Bermudas

Antes de perder el contacto por radio frente a la costa del sur de Florida, se informó que el capitán de vuelo del vuelo 19 dijo: "Todo parece extraño, incluso el océano" y "estamos entrando en aguas blancas, nada parece normal". Las aeronaves y los 14 tripulantes nunca fueron encontrados, a pesar de una larga investigación por parte del gobierno. De hecho, se envió un avión de búsqueda y rescate con 13 hombres a bordo para localizar los aviones desaparecidos, pero ese avión y sus pasajeros también desaparecieron inexplicablemente. Y así, la reputación 'espeluznante' del Triángulo de las Bermudas se solidificó.


5. Los avispados

Muchos se apresuraron a sacar provecho de la fiebre del Triángulo de las Bermudas. Se publicaron una gran cantidad de libros, muchos de los cuales se convirtieron en éxitos internacionales, y el más popular fue The Bermuda Triangle, de Charles Berlitz, publicado en 1974. Vendió 20 millones de copias en más de 30 idiomas, una hazaña extraordinaria para un trabajo que atribuyó las pérdidas de barcos y aviones a extraterrestres y supervivientes de la ciudad perdida de la Atlántida.


6. Desapariciones destacadas: Sulphur Queen

El Triángulo de las Bermudas es famoso por hacer desaparecer de todo, desde buques de carga hasta aviones. El misterioso cuerpo de agua está nublado con rumores de sospecha de actividades sobrenaturales. Durante el siglo pasado, el Triángulo de las Bermudas ha estado "tragándose" buques y se culpa de la pérdida de cientos de vidas. El SS Marine Sulphur Queen, un barco cisterna T2 convertido que transportaba azufre fundido junto con 39 tripulantes, desapareció cerca de la costa sur de Florida. La última noticia que se tuvo de él fue el 4 de febrero de 1963, cuando envió un mensaje de radio de rutina. Al no recibir más comunicaciones, enviaron equipos de búsqueda para localizarlo. Después de más de dos semanas de búsqueda, el equipo de rescate solo encontró algunos fragmentos de restos y salvavidas.


7. Explicación

La investigación ha indicado que un fallo de la brújula condenó al Vuelo 19, y las otras tragedias probablemente tengan explicaciones igualmente mundanas.


8. Teorías extrañas: Fenómenos paranormales

Muchas teorías extrañas han sido expuestas como intento de explicar las desapariciones de barcos y aviones. Secuestros de OVNIs, distorsiones del tiempo, portales que conducen a otras dimensiones, anómalas del campo magnético, fenómenos geofísicos y burbujas masivas de gas metano son los argumentos más destacados de los amantes de lo sobrenatural. Una teoría popular es también que la legendaria ciudad perdida de Atlantis descansa en el fondo del Triángulo de las Bermudas, y su avanzada tecnología interfiere con las embarcaciones cercanas.


9. ¿Hay realmente algún misterio que explicar?

Un periodista llamado Larry Kusche se hizo exactamente esa pregunta, y llegó a una respuesta sorprendente: no hay ningún misterio sobre extrañas desapariciones en el Triángulo de las Bermudas. Kusche reexamino exhaustivamente las "misteriosas desapariciones" y descubrió que la historia fue básicamente creada por errores, manipulación de misterios y, en algunos casos, pura invención: todo se transmitió como verdad verificada cuando era pura fantasía. Pocos se molestaron en hacer una investigación real y todos los documentos al respecto están inundados de teorías no científicas.


10. Sentido común

También es importante tener en cuenta que el área dentro del Triángulo de las Bermudas es muy transitada por cruceros y buques de carga; lógicamente, no solo por casualidad, más barcos se hundirán allí que en las áreas menos transitadas como el Pacífico Sur. A mayor número de barcos, mayor probabilidad de que el número de hundimientos también crezca.


11. Historias sensacionalistas

A pesar de que el Triángulo de las Bermudas ha sido desacreditado de forma definitiva desde (y durante) décadas, todavía aparece como un "misterio no resuelto" en muchos libros, principalmente por autores más interesados en una historia fabulosa que en los hechos. Al final, no hay necesidad de invocar portales de tiempo, la Atlántida, bases de OVNIs sumergidas, anómalas geomagnéticas, maremotos o cualquier otra cosa. El misterio del Triángulo de las Bermudas tiene una explicación mucho más simple: investigación descuidada y libros sensacionalistas y misteriosos.


12. La pura realidad

El Triángulo de las Bermudas es una falacia. Los aviones y los barcos no desaparecen en el espacio entre Puerto Rico, Florida y las Bermudas más de lo que lo hacen en cualquier otra parte del mundo; no hay ninguna significación estadística para la región en absoluto. A pesar de que existen muchos mecanismos naturales que pueden hundir barcos sobre los océanos, casi ninguno de ellos existe en dicha zona.


13. La ciencia señala que el fenómeno no existe

El divulgador científico australiano Karl Kruszelnicki señaló, por ejemplo, que el número de embarcaciones y aviones que desaparecen en la zona es el mismo que en cualquier otro lugar del mundo si vemos los porcentajes. Está cerca del ecuador y, por tanto, tiene mucho tráfico. Las estadísticas muestran que el área no es más peligrosa que cualquier otra región de los océanos del mundo.


14. ¿Y los cuerpos de los desaparecidos?

Algunos de los pilotos que desaparecieron en esta zona eran propensos a cometer errores catastróficos, que incluyen perderse con frecuencia, beber mucho alcohol antes de volar e incluso irse sin el equipo de aviación adecuado a bordo.
Nunca se encontraron cuerpos y restos en la mayoría de los casos, pero esto no es sorprendente teniendo en cuenta que hablamos de un cuerpo enorme de agua e increíblemente profundo. Incluso hoy en día, los restos de aviones y barcos rara vez se encuentran a pesar de los avances masivos en la tecnología de reconocimiento y rastreo.



15. No hay nada místico en el Triángulo de las Bermudas

Esta combinación de tripulantes desaparecidos y desapariciones de aviones y barcos increíblemente bien publicitadas aseguró el nacimiento de una leyenda. A pesar del hecho de que desde hace tiempo se sabe que no hay nada místico o de otro mundo en el Triángulo, han surgido muchas hipótesis que intentan "explicar" estos desvanecimientos, y han variado desde lo científico hasta lo extravagante. Respecto a la teoría de las burbujas de metano que se elevan desde escondites congelados bajo el mar y que han estado tragándose barcos, a pesar de que esto es científicamente plausible, hay un problema de base: no hay reservas de metano debajo del Triángulo de las Bermudas.


16. Misterios resueltos

Uno por uno, los supuestos misterios del Triángulo de las Bermudas se han resuelto. El Connemara IV, por ejemplo, fue arrastrado al mar (sin su tripulación) durante un huracán y los dos Boeing KC-135 Stratotanker colisionaron y se estrellaron en el Atlántico. Respecto a los últimos momentos del vuelo 19, presumiblemente, el avión desembocó en el océano, donde las condiciones se habían deteriorado desde la salida de Fort Lauderdale. Un mar agitado se habría tragado a los pesados Grumman Avenger. La Armada de los EE. UU. abrió una investigación sobre los Avenger desaparecidos, así como del PBM-Mariner. Se sostuvo que esta última aeronave explotó en el aire, una hipótesis reforzada por el testimonio del capitán Shonna Stanley de los SS Gaines Mills que vio una bola de fuego en el cielo exactamente en el momento en que el avión de búsqueda desapareció.
En cuanto a los Avenger, se concluyó que el error humano y el mal funcionamiento de la brújula causaron la tragedia.


17. Inofensivo

La mejor prueba acerca de lo inofensivo que es el Triángulo de las Bermudas la posee la ciudad de Freeport, ubicada dentro del Triángulo. Freeport tiene un astillero importante y también un aeropuerto que maneja 50.000 vuelos anualmente y es visitado por más de un millón de turistas al año.


18. No está reconocido oficialmente

Como señaló la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el Triángulo en sí no existe oficialmente. Aunque señalan que las "condiciones ambientales" podrían explicar muchas de las desapariciones, enfatizan que la "Junta de Nombres Geográficos de los Estados Unidos no reconoce el Triángulo de las Bermudas como un nombre oficial y no mantiene un archivo oficial sobre el área. No hay evidencia de que misteriosas desapariciones ocurran con mayor frecuencia en el Triángulo de las Bermudas que en cualquier otra zona grande y transitada del océano", concluye NOAA. De hecho, ninguna organización científica acreditada considera que el Triángulo de las Bermudas sea algo genuino.


19. Nueva explicación: olas gigantes

Un equipo de investigadores ha tratado de plantear nuevas respuestas lógicas al enigma -que no es tal-, muchas de ellas relacionadas con la meteorología. Ahora, el oceanógrafo Simon Boxall, de la Universidad de Southampton (Inglaterra), ha revelado los resultados de su investigación en una serie documental británica sobre el Triángulo de las Bermudas. Según Boxall, las responsables son unas olas gigantes que pueden superar los 30 metros de altura. Unas olas que duran pocos minutos pero capaces de hundir a gran velocidad buques y aviones, que desaparecerían sin dejar rastro. El área está sujeta a tormentas violentas e inesperadas y a cambios climáticos. Estas tormentas cortas pero intensas pueden acumularse y disiparse rápidamente, causando obvios problemas de navegación.


20. El Triángulo del Dragón

La versión japonesa del Triángulo de las Bermudas se llama Triángulo del Dragуn o Mar del Diablo. También es notorio por desapariciones de barcos y aviones militares. Lo curioso es que esta región del océano también debe su popularidad al fantasioso libro superventas de Charles Berlitz de 1974. También es llamativo que no son los japoneses los que consideran que el Mar del Diablo sea mas misterioso o peligroso que otras aguas costeras de Japón, sino los estadounidenses.



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