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“El reencuentro en la confitería del destino”
INT. CONFITERÍA PARISINA – ATARDECER
Una confitería luminosa y barroca. Las vitrinas rebosan tartas, bombones y nubes de merengue.
El aire está tan dulce que hasta las moscas se desmayan de felicidad.
Suena una versión lenta de “Sugar, Sugar” interpretada por violín.
EL FLAN entra con paso solemne. Lleva una capa color caramelo y sostiene una rosa bañada en chocolate.
FLAN (V.O.)
He cruzado océanos de sirope, montañas de mazapán y desiertos de galleta para hallarte,
oh, mi crema catalana.
El amor me guiaba… y también el olor a vainilla.
LA CREMA aparece desde el fondo, envuelta en un vestido dorado que brilla bajo las luces del escaparate.
Lleva una cucharilla como colgante. Su mirada mezcla ironía y ternura.
CREMA
No esperaba verte, flan mío.
Pensé que te habías derretido de pasión en alguna nevera lejana.
FLAN
Derretido, sí. Pero solo de amor.
Desde tu última carta, no he vuelto a solidificar del todo.
CREMA sonríe apenas, divertida.
CREMA
Quizá te falte frío... o contención.
Tus palabras me dejaron cubierta de almíbar durante semanas.
Todavía hay abejas esperándome en el portal.
FLAN se lleva la mano al corazón, teatral.
FLAN
¡Que las abejas esperen! ¡Que el mundo se pegue!
He venido a ofrecerte mi última cucharada de ternura.
Si me rechazas, me dejaré caer en el horno del destino
y me convertiré en crème brûlée por ti.
CREMA finge horror, pero sonríe, con un brillo cómplice en los ojos.
CREMA
No digas eso, mi flan.
Nadie merece quemarse por amor...
aunque reconozco que un toque tostado te sentaría bien.
El FLAN se acerca. Un PASTELERO los observa desde el mostrador, confundido.
PASTELERO
(En voz baja, al público)
Todos los días vienen aquí...
hablan como si fueran postres con traumas.
Pero pagan bien, eso sí.)
El FLAN toma la mano de LA CREMA con ternura.
FLAN
¿Me perdonas mis excesos?
¿Mis metáforas untuosas?
CREMA
Te perdono todo...
mientras prometas no escribir más cartas en almíbar.
El papel aún brilla de lo pegajoso que estaba.
FLAN
Lo juro por la nata que nos unió.
CREMA
Entonces, acércate.
Se abrazan.
El violín cambia a una melodía triunfal.
Del techo cae confeti de azúcar glasé.
Una paloma, empalagada, cae redonda sobre el mostrador.
CREMA
(susurrando)
Tal vez somos ridículos, mi flan...
FLAN
Sí, pero somos felizmente ridículos.
Y eso, mi amor, es el azúcar de la vida.
Se besan.
Un “PLOP” de burbuja de caramelo cierra la escena.
CORTE A NEGRO.
FIN DE ESCENA
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