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10 noviembre 2017

Destinados a encontrarse - 6. ¿Dónde está mi sitio?

Este capítulo pertenece a la novela corta "Destinados a encontrarse", que es un fanfic de Crepúsculo, aunque no es necesario haberlo leído para entender la historia. En el se encuentra la historia de Alice y Jasper. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Cuando mi sed estuvo aplacada, empecé a ver las cosas de otra manera. Tenía que encontrar algún sitio donde vivir, y encontrar gente como yo, que me ayuden a entender lo que me está pasando. Tenía que encontrar ese misterioso chico. Y descubrir si mi visión era del pasado o si todavía no había ocurrido. Esa duda sería solventada en unas pocas horas.

El día había sido soleado muy soleado pero al caer la tarde comenzó a llover como hacía tiempo que no hacía. Entonces lo supe, mi visión ocurriría esta noche y ocurriría en ese callejón. Supe que tenía que ir hasta allí a impedir que la matara. No sabía a qué hora ocurría pero si tenía que pasarme toda la noche esperando a que llegara lo haría. Comencé a correr, cada vez más rápido, iba tan rápido que las gotas de lluvia resbalaban por mi ropa y salían despedidas hacia atrás sin apenas mojarme. ¿A qué velocidad iría para que ocurriera eso?

Cuando llegué hasta el callejón era de noche pero había gente. Pero, ahora si podía ocultarme entre ellos y pasar desapercibida. Su olor me desconcertaba pero intentaba no respirar. Subí las escaleras para pasar un poco más desapercibida y me senté en uno de los peldaños. No sé decir cuánto tiempo estuve pero sería un poco más de las diez de la noche cuando otra visión me golpeó.

El misterioso chico no apareció por el bar. A última hora decidió no acudir al bar y salió de la ciudad rápidamente. En mi visión pude ver cómo se alejaba de la ciudad. Oí unas campanas de una iglesia, conté once campanadas. Faltaba una hora para que abandonara la ciudad. Tenía que ir hacia el punto donde había ido y encontrarlo pero tenía que reconocer el lugar. Inicié mi búsqueda por una de las salidas principales de la ciudad. Pero ese no era el lugar que había visto en mi visión. Volví a correr para buscar otra salida, cuando llegue allí tampoco era ese lugar. Apenas quedaría media hora y tenía que encontrar todavía la salida correcta. Corría y corría y cada vez que llegaba una nueva localización no era la correcta. Hasta que al final llegué, al sitio indicado coincidía perfectamente con mi visión. ¿Habría llegado a tiempo? Al poco tiempo, las campanadas me sacaron de mi duda. Eran las doce de la noche, había llegado tarde.

Mi frustración acabó en ira. Y ira en llanto. De nuevo empezó a llover y supe que tenía que buscar un sitio donde pasar la noche. Con tanta agua no sería capaz de seguirle la pista. Su rastro se había desvanecido, junto con mi deseo de encontrarle. A pocos kilómetros de allí encontré una cueva. Me cobijé allí hasta que amaneció, ya no llovía pero el cielo seguía nublado. Me ayudaría a viajar de día y pasar desapercibida. Sabía cuál era su dirección pero no su destino. Decidí seguirlo pero hasta donde sería capaz de seguirlo sin perder su pista, si no tuviera otra visión en poco tiempo lo perdería para siempre. Me sentía frustrada por no poder controlar mis visiones. ¿Podría algún día hacerlo? ¿O seguirían siendo tan fugaces como lo eran hasta ahora?


CONTINUARA...

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