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09 marzo 2018

Destinados a encontrarse - 19. Siempre una madre (POV: Alice)

Este capítulo pertenece a la novela corta "Destinados a encontrarse", que es un fanfic de Crepúsculo, aunque no es necesario haberlo leído para entender la historia. En el se encuentra la historia de Alice y Jasper. Si no has leído los capítulos anteriores, si quieres seguir leyendo más o si prefieres leerla en wattpad sigue los enlaces.



Jasper andaba perdido, como desubicado. Me sentía como si le hubiese arrastrado hasta allí, como si le hubiera sacado de su rutina. Tenía que ayudarle a encontrar su sitio y su sitio estaba entre los chicos, así que tenía que animarle a que fuera a hablar con ellos. Así lo hice y él lo acepto encantado.

Yo tenía que hacer lo mismo, pensé que lo mejor era empezar por Esme. Me recordaba a mi madre. Esme es una persona extremadamente cálida, con la habilidad de amar apasionadamente.

—Hola Alice, ¿qué tal estás?
—Bien, muy bien. Todo es como lo había visto en mis visiones. ¿Hace mucho que habéis llegado? —le dije entusiasmada.
—No, solo una semana.
—Carlisle ha estado soberbio, ahí fuera. Pensaba que tendríamos problemas.
—Carlisle es un hombre de letras, él es inteligente y sabe cómo llevar estos temas.
—¿Cómo os conocisteis?
—Yo tenía dieciséis años me había roto una pierna trepando un árbol. Cuando fui al hospital, él estaba allí y fue muy amable. Pasé unos días ingresada. Cuando me dieron el alta no volví a verle durante un tiempo, él se había mudado al norte. Yo quería ser maestra pero mis padres no me lo permitieron y me obligaron a casarme. Así que a los veintidós años me casé con Charles Evenson. Soñaba con tener un matrimonio feliz pero mi marido me maltrataba. Cuando se lo conté a mis padres me dijeron que me callase y fuese una buena esposa. Al poco tiempo me quedé embarazada y no quería que mi hijo sufrirá lo mismo que yo. Me escapé de casa y fui a vivir al norte con una prima segunda pero cuando mis padres se enteraron vinieron a buscarme y me volví a escapar. Durante un tiempo me hice pasar por una viuda de guerra para pasar desapercibida.
Intenté imaginar cómo sería la época en la que le habría tocado vivir.
—¿Y el bebe? —pregunté sin querer saber la respuesta.
—Murió a los pocos días de nacer. Yo quise morir también, no encontraba razones para seguir con vida. Y salté desde un acantilado, Al caer me rompí varios huesos y me dieron por muerta aunque mi corazón seguía latiendo. Me llevaron directamente a la morgue y allí tuve la suerte de volver a encontrarme con el doctor Cullen. Él me reconoció y me llevó a su casa. Pensó que no merecía morir y me convirtió en vampiro.
—Tuvo mucha suerte.
—Carlisle es un buen hombre y me quiere mucho también es muy detallista. Como regalo de bodas me regaló una isla.
Me quedé pensativa durante un buen rato, tenía que decirle algo para animar el ambiente. Ahora me vendría muy bien tener el poder de Jasper.
—Ahora nos tienes a nosotros. No somos tus hijos biológicos pero te queremos como si lo fueras.
—Gracias Alice. Eres encantadora.
—Edward te quiere como una madre.
—Lo conocí poco después de perder a mi hijo y volqué en él todo el cariño que no puede darle. Edward es un chico solitario, solo deseo que encuentre a la persona correcta y que no pase toda su vida solo.
—Estoy convencida de que lo hará.


CONTINUARA...

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